
El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, advirtió que la industria atraviesa una recuperación desigual y reclamó al Gobierno medidas para reducir los costos de producción y mejorar la competitividad frente a las importaciones, especialmente las provenientes de China.
Principales puntos:
· Situación industrial: La actividad se encuentra aproximadamente 12% por debajo de los niveles de 2022. Sectores como textil, calzado, metalmecánica, autopartes y materiales de construcción registran las mayores caídas, mientras que minería y refinación de petróleo muestran crecimiento.
· Reforma tributaria: La UIA propone un Pacto Fiscal Industrial Federal para reducir la presión impositiva y equiparar los costos argentinos con los de países competidores como Brasil, Paraguay y México. Entre las medidas planteadas se encuentran reducir Ganancias del 35% al 25%, computar aportes patronales a cuenta de IVA, revisar Ingresos Brutos e impuesto al cheque, implementar amortización acelerada de inversiones y limitar las tasas municipales.
· Competencia china: Rappallini reclamó utilizar herramientas antidumping y de defensa comercial frente a importaciones que considera potencialmente desleales. Señaló que China concentra entre el 50% y el 55% de la producción mundial en sectores como aluminio, acero y plásticos.
· Diferencias de costos: Según el titular de la UIA, Argentina presenta una presión tributaria que la deja aproximadamente 30% más cara que Brasil y México, mientras que Paraguay tiene una carga fiscal cercana a la mitad de la argentina.
· Crédito e inversiones: La entidad considera que la estabilización económica debe complementarse con mayor acceso al crédito, inversiones en infraestructura, energía a precios competitivos y una modernización del marco laboral para impulsar la actividad y el empleo.
En síntesis: La UIA reconoce la importancia de la estabilidad macroeconómica, pero advierte que no alcanza por sí sola para reactivar la industria. Su principal reclamo es avanzar en una reducción de impuestos y costos estructurales, junto con medidas de defensa comercial, para que las empresas argentinas puedan competir en igualdad de condiciones con los productos importados.
