El diseño y funcionamiento específicos del *Presupuesto de la Nación*, el
desarrollo del *Programa Financiero* derivado del mismo y las políticas
implementadas desde el* Banco Central* y su armonización constituyen
elementos básicos para sustentar un conjunto de acciones que dinamicen y
estabilicen la economía. El ensamble de los actores arriba mencionados no
solo otorga mayor resiliencia a la economía ante alteraciones adversas,
controlables o no, sino que también contribuye a* transformar la historia
local de recurrente detracción* de recursos monetarios en un aporte
positivo al desarrollo. Alcanzar este objetivo requiere reconocer las
dificultades que se manifiestan en la* implementación de las políticas* y
la importancia de sostener su funcionamiento a lo largo del tiempo.

A partir de un *Presupuesto sostenible*, marcado por ingresos y gastos
compatibles con el progreso económico y social, se puede estructurar un
Programa Financiero que abre y *habilita el uso de fuentes de fondos
adecuados*. Con ello se atienden *vencimientos de deuda*
*
y erogaciones de capital*. Ello se complementaría con un Banco Central
centrado en preservar el valor de la moneda y contribuir a la* estabilidad
financiera*, actuando como corrector de desvíos de ese objetivo y facilitar
la profundidad de mercados financieros locales.

La fortaleza de los elementos de cada uno de los componentes y su ensamble
funcional conforman una maquinaria que, demostrando su efectividad,
permitirá *aumentar los recursos disponibles* para *el país*
.
En este contexto no solo se evitan los efectos negativos de una* salida de
capitales*, sino que también se logran mayores ingresos y oportunidades
para las personas, en un ambiente de *estabilidad de precios*.

*Las iniciativas recientes*

Observamos que en las últimas semanas *el Gobierno*
*
lanzó algunas iniciativas* que apuntan en el sentido señalado. Ellas
indican un estado de trabajos en progreso que todavía deben completarse.
Los mismos, aunque se apoyan en lineamientos “ortodoxos”, se insertan en
una práctica marcada por ciertas *decisiones sustentadas en el pragmatismo*.
Se podría decir que en las iniciativas se conjugan licencias que se toman
en una transición hacia las reglas de juego más permanentes a las que se
buscaría llegar. En este sentido, interpretamos que se trata de un trabajo
en evolución, con aproximaciones sucesivas por prueba y error en algunos
aspectos, como ser:

*Materia Presupuestaria:* La concientización sobre la importancia de *evitar
desequilibrios fiscales* es un avance. Así, hubo progresos en la
racionalización del *gasto y su regularización*. Además, se implementaron
mejoras en criterios aplicables a *ingresos tributarios*
,
aunque falta bastante para contar con un sistema que sea competitivo y
evite asimetrías entre contribuyentes. Asimismo, sería interesante poder
implementar la mecánica institucional prevista en el sistema republicano.
Esto es, mediante una* ley aprobada por el Congreso* se determina la
asignación de las partidas de gastos y luego, el *Poder Ejecutivo* se
encarga de su implementación. Recientemente, se ha señalado que se propicia
la posibilidad de *“cerrar la Administración”* mientras, en la práctica se
aplican mecanismos existentes que otorgan gran flexibilidad al Ejecutivo
para ampliar y reasignar partidas y se hace uso creciente de
interpretaciones contables sobre apropiación de *pagos de servicios de
deuda* para diferenciarlos de los intereses corrientes.

*Programa Financiero:* Que el gobierno mostrara las fuentes de financiación
que se prevé para atender los servicios de la *deuda en moneda extranjera*
sirvió como guía en la materia. Resultaría particularmente útil que se
explicite el origen de los pesos que se utilizarían para la adquisición de
los dólares necesarios para *afrontar los servicios de la deuda* en esa
moneda. Complementar esa presentación señalando los objetivos y formas a
dedicar para los vencimientos de la deuda en moneda local sería un avance
importante. *Los montos en pesos involucrados son muy superiores a los de
dólares*.

También, es deseable establecer un sendero que permita disminuir la
proporción de deuda privilegiada, especialmente con el *FMI*, por razones
varias que van desde mantener la capacidad de acceso en momentos adversos y
la obtención de mejores términos en el *mercado de capitales *hasta tener
una mayor autonomía en la toma de decisiones económica. En general, otro
importante objetivo sería *reducir la proporción de la deuda* denominada en
moneda extranjera.

*BCRA:* Durante el curso de este año se nota un *manejo monetario y
cambiario* notablemente más prudente del BCRA que en 2025. Ello resultó en
una *disminución de la volatilidad* de la tasa de interés y los tipos de
cambio. Aunque continúa habiendo ciertos *movimientos de dolarización* de
portafolios, en el agregado se registró menor salida de capitales. Ello
tuvo efectos positivos en la demanda de dinero y en la *desaceleración de
la inflación*.

El debate sobre la* Carta Orgánica del BCRA* representa un avance. Es
importante remontar el pasado de Argentina caracterizado por actuar de
manera distinta a lo instrumentado en leyes que regulan su accionar.
Incluso en la actualidad es difícil decir que el BCRA tiene autonomía para
actuar para lograr lo que sería su *misión específica*.

La relación entre los tres actores: Valorando los progresos logrados desde
un *punto de partida* caracterizada por una confusión en las misiones
específicas y las relaciones entre cada uno de estos actores, aún hoy
cuesta identificar nítidamente el rol de cada uno en su interacción.
Asimismo, se nota el uso (potencial o no) de instrumentos que plantean
cuestiones de *consistencia *no aclaradas; por ejemplo, la transferencia de
utilidades del BCRA, que se generan mayormente por la *depreciación del
peso*, que se acreditan en la *cuenta del Tesoro *en ese organismo
aumentando los depósitos que luego pueden utilizados para pagos diversos,
incluyendo compra de dólares.

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