
El Gobierno de *Estados Unidos* oficializó un nuevo esquema arancelario que
comenzará a regir *a partir del 25 de julio de 2026*. En el caso de
*Argentina*, *no se aplicará un arancel generalizado sobre todas las
exportaciones*, sino un *recargo adicional del 10%* únicamente para un
grupo específico de productos.
Entre los principales productos alcanzados se encuentran:
– Flores y plantas ornamentales.
– Extractos vegetales y aceites especiales (jojoba, argán y aceites
esenciales).
– Algas y otros insumos de origen vegetal.
– Maderas tropicales y sus manufacturas.
– Corcho y sus derivados.
– Productos de ratán y bambú.
– Hilados de seda.
– Perlas, diamantes y piedras preciosas.
– Granallas de hierro y acero.
– Determinados residuos y chatarra de minerales estratégicos.
*Productos exceptuados*
El Gobierno estadounidense excluyó del nuevo arancel a varios sectores
considerados estratégicos, entre ellos:
– *Alimentos y productos agroindustriales* cuya oferta resulta relevante
para el mercado estadounidense.
– *Productos energéticos*.
– *Acero, aluminio, automóviles y autopartes*, que continúan bajo su
régimen específico.
– Fertilizantes y otras materias primas críticas.
– Bienes cuyo gravamen pueda afectar el abastecimiento o generar
distorsiones en la economía de Estados Unidos.
*Objetivo de la medida*
La decisión forma parte de la política comercial impulsada por el
presidente *Donald Trump*, que busca fortalecer los controles sobre las
cadenas globales de suministro y presionar a los países socios para
reforzar las medidas contra el *trabajo forzoso*.
*Conclusión:* El impacto sobre Argentina sería *acotado*, ya que *los
principales productos de exportación hacia Estados Unidos —como alimentos,
productos agroindustriales, energía y los bienes alcanzados por los
regímenes especiales de acero y aluminio— quedaron excluidos* del nuevo
arancel. La medida afectará principalmente a exportaciones de nicho y
determinados insumos industriales.
