
Les compartimos un breve resumen sobre la dinámica de la inflación en marzo:
El IPC venía sin desacelerar hace 9 meses, y el dato de febrero (2,9%) generó dudas sobre una posible suba por encima del 3% en marzo.
Sin embargo, en la segunda quincena se observó una desaceleración en alimentos, lo que podría aliviar el dato final.
Señales positivas:
Alimentos y bebidas registraron caídas en las últimas semanas (−0,2% y −0,6%).
La inflación promedio de las últimas 4 semanas bajó a 2,6%, desacelerando 0,5 p.p.
Las bajas estuvieron impulsadas por panificados (−2,1%), carnes (−0,6%) y lácteos (−0,8%).
Factores que aún presionan:
La primera quincena fue fuerte, con subas superiores al 1%.
En el acumulado mensual, alimentos sube 1,8%, con presión de carnes, lácteos y bebidas.
Marzo es un mes estacionalmente alto (inicio de clases y ajustes de tarifas).
Conclusión:
Si bien la desaceleración reciente en alimentos es una señal positiva, el dato final aún es incierto. La inflación podría ubicarse cerca del 3%, aunque con chances de quedar levemente por debajo si se consolida la tendencia de las últimas semanas.
