
Les comparto un resumen sobre la evolución reciente de la actividad económica y el debate en torno a una posible nueva etapa de crecimiento:
La economía muestra señales positivas en el inicio de 2026, con subas en el nivel de actividad (EMAE +0,4% mensual en enero y +1,9% interanual).
El nivel general se ubica 6,4% por encima de noviembre de 2023, lo que abre la posibilidad de una “fase 4” de crecimiento.
En cuanto a la industria:
Se identifican tres etapas: fuerte caída inicial (−11%), rebote posterior y nueva contracción (−6%).
En enero, se observó un repunte de +3,1%, lo que podría marcar el inicio de una nueva fase, aunque aún con incertidumbre.
Persisten fuertes disparidades sectoriales, con rubros creciendo (alimentos, energía) y otros muy rezagados (textil, automotriz).
Motores y limitaciones del crecimiento:
Impulsan la actividad: agro, minería, sector financiero y servicios.
Sectores rezagados: industria, construcción y turismo.
Esto genera una recuperación poco homogénea y con menor impacto en el empleo.
Sobre el consumo:
En términos agregados está en niveles récord, pero
Per cápita sigue estancado, en niveles similares a 2011 y por debajo de 2017.
Conclusión:
Si bien hay señales de recuperación y orden macroeconómico, el crecimiento aún luce frágil y desigual. La posible “fase 4” dependerá de que la mejora se consolide y se extienda a más sectores en el tiempo.

Interesante el análisis de los sectores con diferentes ritmos. Es verdad que el consumo a nivel individual no refleja la mejora general.