
*El dólar perfora los $1.400 en una jornada de distensión cambiaria pese al
récord de atesoramiento*
En un contexto de normalización financiera tras los picos de volatilidad
por el conflicto en Medio Oriente, el dólar mayorista retrocedió hasta los
$1.400,50, alejándose un 15,3% del límite superior de la banda oficial y
arrastrando a la baja a las cotizaciones financieras como el CCL ($1.471,19
y brecha en 5,05%) y el MEP ($1.427,70 y spread en 1,94%). Sin embargo,
esta calma cambiaria contrasta con una persistente presión dolarizadora del
sector privado: datos oficiales del Banco Central revelan que la demanda
minorista en enero alcanzó los USD2.730 millones, el volumen de
atesoramiento más alto para ese mes desde 2018, consolidando una tendencia
de búsqueda de cobertura que ya en 2025 marcó un récord histórico de
compras por USD32.340 millones. Pese al atractivo de las tasas en pesos y
las estrategias de carry trade, la conducta de los ahorristas argentinos
reafirma una preferencia estructural por la divisa estadounidense frente a
la incertidumbre de largo plazo.
*El BCRA consolida la recomposición de reservas*
En una jornada que reafirma la tendencia positiva del mercado de cambios,
el Banco Central extendió su racha compradora este miércoles al adquirir
otros USD40 millones, elevando el acumulado mensual a USD127 millones y
alcanzando un saldo neto favorable de USD2.839 millones en lo que va del
año. Este desempeño operativo, que se sostiene a pesar de los recientes
pagos de deuda como los títulos Bopreal, permitió que las reservas
internacionales brutas de la entidad treparan hasta los USD46.208 millones,
tras un incremento diario de USD73 millones. La continuidad de estas
intervenciones con signo positivo en el Mercado Libre de Cambios (MLC) no
solo fortalece las arcas del organismo conducido por Santiago Bausili, sino
que también brinda un margen de maniobra crucial para el cumplimiento de
las metas de acumulación de divisas fijadas para el primer trimestre de
2026 (entre USD10.000 y USD17.000 millones).
*El Central profundiza el torniquete monetario para esterilizar la compra
de divisas y contener el dólar*
A pesar de la expansión de pesos derivada de su racha compradora en el
mercado cambiario, el Banco Central mantuvo firme el sesgo contractivo
durante febrero, logrando una absorción neta de la Base Monetaria por $1,8
billones mediante el uso de tasas elevadas y otros mecanismos de
esterilización. Esta estrategia de “escasez de pesos” se vio complementada
en las últimas ruedas por una presunta intervención oficial con ventas de
cobertura para estabilizar la volatilidad del tipo de cambio. Y exacerbada
por el conflicto en Medio Oriente, en un escenario donde la autoridad
monetaria busca blindar la estabilidad financiera de cara a la próxima
licitación del Tesoro, que enfrenta vencimientos críticos por $10,4
billones concentrados en bonos Duales y Lecaps.
En una nota publicada en *Ámbito Financiero*
comentamos: *”En este contexto continúa aplanándose la curva a tasa fija en
pesos con la Tasa Efectiva Mensual (TEM) de abril en el orden de 2,4%”.*
*Wall Street recupera terreno*
Pese a la persistente tensión en Medio Oriente, los mercados globales
experimentaron una bocanada de aire fresco este miércoles, con Wall Street
liderando una remontada (el Nasdaq saltó 1,3%, el S&P 500 0,8% y el Dow
Jones 0,5%) impulsada por datos del mercado laboral estadounidense más
sólidos de lo previsto y versiones circulantes sobre posibles negociaciones
entre los países en conflicto. Esta reacción alcista logró eclipsar
momentáneamente el nerviosismo por el encarecimiento del crudo, que ya
acumula una suba del 10% en lo que va de la semana (USD84 por barril) ante
el riesgo de interrupciones en el suministro global. Sin embargo, los
inversores permanecen alertas, ya que un choque petrolero prolongado no
solo reavivaría la inflación mundial, sino que obligaría a los bancos
centrales a endurecer sus políticas monetarias, amenazando directamente el
ritmo del crecimiento económico global para lo que resta de 2026.

Es interesante ver cómo el interés por el tesoramiento sigue siendo tan alto, incluso con las tasas en pesos más atractivas. La demanda minorista de dólares es un factor clave para entender la dinámica del mercado.