
*La inflación no cede: febrero cerraría cercano al 3%*
Pese a la notable apreciación del peso frente al dólar, que registró su
mayor avance mensual en casi siete años, las estimaciones privadas
advierten que la inflación de febrero se mantendrá en niveles del 3%,
replicando lo observado en enero. Este estancamiento en la cima de la
escalada de precios responde a la persistente inercia en el rubro de
alimentos y al impacto de los ajustes en servicios públicos y transporte,
factores que neutralizaron el alivio cambiario y consolidaron un escenario
de máxima tensión inflacionaria para el primer bimestre del año.
Desde *Wise Capital *proyectamos que la inflación de febrero registra
aumentos en algunos rubros que presionaron el índice al alza. Se estima un
2,7%, con incrementos de más de 5% en alimentos y bebidas, especialmente en
el segmento de la carne, donde se presume que el traslado a góndola de los
incrementos aún no se completa. Entre enero y febrero el precio de la
hacienda se incrementó entre un 10% y 12%, se espera que exista un traslado
nuevamente a precios minoristas en el mes de marzo. También, hay que
considerar los nuevos cuadros tarifarios en transporte, electricidad y gas,
que impactarán también en el IPC de marzo y hacia adelante (en marzo
también tendremos el impacto del inicio de ciclo escolar y cambio de
temporada otoño/invierno con los ajustes pertinentes).
*BCRA: compras mínimas y caída de reservas por factores externos*
Pese a encadenar 40 jornadas de racha positiva, el Banco Central registró
este martes su intervención más débil en el mercado cambiario desde fines
de enero, captando apenas USD17 millones. Esta desaceleración en la
acumulación de divisas coincidió con una fuerte caída de USD382 millones en
las reservas brutas, ubicándose en los USD46.135 millones. Según fuentes
oficiales, este retroceso no se debió a una fuga de capitales, sino a un
“efecto valuación” negativo: la baja en el precio del oro y otros activos,
impulsada por la expectativa de que la Reserva Federal mantenga tasas altas
ante el conflicto en Medio Oriente, restó cerca de USD400 millones a las
arcas nacionales. En un escenario de alta volatilidad, el Gobierno compensa
estos movimientos con el cumplimiento de pagos de deuda y la reciente
finalización de la revisión técnica con el FMI, que habilitaría un
desembolso de USD1.000 millones.
*Despertar del dólar: el oficial supera los $1.400 y los futuros acompañan
la escalada global*
En sintonía con la volatilidad de los mercados internacionales por el
conflicto en Medio Oriente, el dólar oficial quebró este martes su
tendencia bajista y trepó hasta los $1.415 en el segmento mayorista,
alcanzando su valor más alto en tres semanas. El salto de $20 en una sola
jornada lo sitúa apenas a un 14% del techo de la banda cambiaria oficial,
en una rueda donde el volumen operado superó los USD372 millones. Este
movimiento alcista se replicó con fuerza en el mercado de dólar futuro,
donde los contratos registraron subas de hasta el 1,7%, reflejando una
expectativa de mercado que sitúa al tipo de cambio en torno a los $1.446,5
para finales de marzo. En el ámbito de las cotizaciones financieras, la
presión externa también se hizo sentir: el Contado con Liquidación (CCL)
operó en la zona de los $1.483,49 (brecha en 4,84%), mientras que el MEP
avanzó hasta los $1.434,11 (spread en 1,35%), consolidando una jornada de
reacomodamiento generalizado de los precios de la divisa.
En una nota publicada en *Infobae*
comentamos: *“A nivel local los resultados de la recaudación vuelven a
mostrar una disminución consecutiva en siete meses, con un nivel de -9,6%
interanual, poniendo de plano el estancamiento del consumo interno y el
impacto en la reducción de impuestos agrícolas y eliminación de anticipos
de IVA aduanero. Este resultado pone de plano la estrategia del Gobierno
para el superávit fiscal. La semana que viene, en el marco de la próxima
licitación, hay vencimientos por alrededor de $10,4 billones concentrados
en duales y Lecap”.*
*El conflicto en Medio Oriente frena el avance de los activos locales*
La escalada bélica entre Irán, Israel y Estados Unidos ha desatado una ola
de aversión al riesgo que impactó de lleno en los activos argentinos,
interrumpiendo la tendencia de recuperación que se observaba desde
principios de año. En una jornada marcada por la volatilidad, el riesgo
país llegó a rozar los 600 puntos básicos (su nivel más alto en lo que va
de 2026), aunque logró recortar posiciones sobre el cierre para ubicarse en
las 573 unidades. Esta suba del indicador de JP Morgan refleja la caída de
los bonos soberanos en dólares, como el Global GD35, en un contexto donde
el temor por el suministro energético y el cierre del estrecho de Ormuz
empuja a los inversores hacia activos más seguros. El mercado local no fue
ajeno al pesimismo global: el índice S&P Merval retrocedió un 0,2% en
pesos, mientras que su medición en dólares sufrió un descenso del 1,2%,
alcanzando su nivel más bajo desde fines de octubre. Mientras tanto, en
Wall Street, los certificados de empresas argentinas (ADRs) profundizaron
la sangría con desplomes que llegaron al 6,6%, evidenciando que, por ahora,
el “escudo” del orden macroeconómico local no es suficiente para contener
el shock de la guerra.
*Argentina lidera el repunte regional: el BID proyecta un crecimiento del
3% para 2026*
En un contexto de recuperación tras la recesión, Argentina se encamina a
consolidar una expansión de su Producto Bruto Interno (PBI) del 3% para
2026, una cifra que prácticamente duplica el ritmo de crecimiento previsto
para las potencias regionales como Brasil y México. Según el último informe
macroeconómico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) presentado en
Washington, el país exhibe una resiliencia destacada tras el salto del 4,3%
proyectado para 2025, posicionándose por encima del promedio
latinoamericano del 2,1%. El organismo destaca que la región tiene una
oportunidad histórica como proveedora estratégica de minerales críticos
(especialmente el litio, cuya demanda global podría escalar hasta un 800%
para 2050), aunque advierte que este potencial sólo se transformará en
desarrollo duradero si se acompaña de instituciones sólidas, reglas claras
y una mejora sustancial en la productividad laboral frente a los avances
tecnológicos.
*La expansión de la guerra hunde a los índices globales*
La profundización del conflicto bélico en Medio Oriente provocó un martes
negro en Wall Street, donde el incremento de las hostilidades y los ataques
a infraestructura crítica dispararon el temor a una crisis energética y un
rebrote inflacionario. Los tres indicadores de referencia cerraron con
pérdidas significativas: el Nasdaq lideró las caídas con un 1%, seguido por
el S&P 500 (-0,94%) y el Dow Jones (-0,83%), borrando el optimismo de la
jornada previa. La confianza de los inversores se desplomó tras conocerse
ataques con drones iraníes contra la embajada de Estados Unidos en Riad y
centros de datos de Amazon en Emiratos Árabes y Bahrein, eventos que
forzaron al Departamento de Estado a ordenar la evacuación parcial de su
personal en varios países de la región. En su primera aparición pública
tras el inicio de las operaciones, el presidente Donald Trump redobló la
apuesta al afirmar que la ofensiva militar avanza “adelante de las
proyecciones” y asegurar que Estados Unidos posee un suministro de armas
“prácticamente ilimitado” para sostener el conflicto “cueste lo que
cueste”. Esta retórica belicista ha generado un shock de oferta en el
petróleo que los analistas ven como una doble amenaza: por un lado,
presiona al alza la inflación global y, por otro, podría obligar a los
bancos centrales a mantener tasas de interés elevadas por más tiempo,
asfixiando el crecimiento económico mundial en un escenario de extrema
incertidumbre geopolítica.
*El petróleo y el dólar se disparan ante el bloqueo del estrecho de Ormuz*
La crisis en Medio Oriente alcanzó un nuevo punto crítico este martes,
provocando un sismo en los mercados financieros internacionales que combinó
el desplome de las bolsas con un rally alcista en las materias primas y
divisas de refugio. El precio del petróleo Brent saltó un 4,8%, superando
los USD81, mientras que el WTI escaló en igual medida hasta los USD74,67,
impulsados por la amenaza directa de Irán de cerrar el estrecho de Ormuz,
un paso vital por donde circula el 20% del crudo mundial. Esta parálisis
logística, sumada a los ataques con drones contra infraestructura
estratégica en la región, ha fortalecido el índice dólar hasta alcanzar
máximos de tres meses (98,995 puntos), ya que los inversores buscan
seguridad en el “billete verde” ante el temor de que un shock inflacionario
global obligue a la Reserva Federal a endurecer aún más su política de
tasas.

Sí, es muy acertado destacar el impacto del conflicto en Medio Oriente y la volatilidad de los mercados globales. La situación con el oro y las reservas del BCR parece bastante compleja y con muchos factores influyendo.