
Las Claves de Hoy
La economía, al ritmo de la política. Los bonos soberanos en dólares profundizaron ayer la racha negativa y completaron dos jornadas consecutivas en baja, con retrocesos más marcados en los títulos largos emitidos bajo legislación extranjera, que llegaron a perder hasta un 2%. En paralelo, el interés se volcó hacia los instrumentos en pesos, especialmente Lecaps y Boncaps, que hacia el final de la rueda registraron fuertes alzas. En la plaza financiera no pasó inadvertido el volumen operado en Lecaps, lo que alimentó las versiones de una intervención oficial destinada a moderar las tasas. El Gobierno mantiene como prioridad atenuar la volatilidad en el mercado de dinero. Bajo el nuevo esquema monetario (que originalmente buscaba fijar la cantidad de pesos y dejar que el mercado determine el precio) la autoridad monetaria dispuso esta semana un cambio normativo: los bancos podrán aprovechar ganancias de arbitraje en cauciones sin necesidad de encajar los fondos, con el fin de suavizar las oscilaciones en la tasa a un día. En riesgo país, en tanto, escaló 5,81% y finalizó en 747 puntos básicos.
Estamos en un escenario de tensión financiera que puede observarse en el comportamiento de la tasa para depósitos mayoristas, donde la Tamar ha escalado hasta un 58,3%, evidenciando las fuertes presiones sobre la liquidez en el sistema bancario. En la última licitación, el Tesoro colocó $3,8 billones a tasa Tamar +1%, algo que tendrá impacto en el cálculo de intereses del tesoro (metas fiscales). La tasa de las Lecaps de corto plazo (de referencia) se mantienen inflexibles con rendimientos que se sitúan entre el 3,1 y 4% efectivo mensual, muy superiores a las proyecciones de IPC.
La renta variable, con mejor desempeño. En cuanto a la renta variable, el índice S&P Merval avanzó 1% en moneda local, mientras que medido en dólares se mantuvo estable. Las acciones líderes mostraron incrementos de hasta 4,6%, y los ADRs operados en Nueva York acompañaron con subas que alcanzaron el 8,9%. En el exterior, la jornada fue menos favorable: Wall Street cerró con pérdidas en sus tres principales índices, en un clima marcado por la preocupación por la inflación en Estados Unidos y las dudas sobre un recorte cercano de tasas por parte de la Reserva Federal, lo que golpeó al apetito global por acciones.
En Infobae explicamos: “La incertidumbre política en torno al tratamiento de los vetos presidenciales en Diputados, y su eventual impacto sobre el ajuste fiscal, condicionó el ánimo inversor”.
Nuevo revés legislativo. El presidente Javier Milei sufrió ayer un nuevo traspié legislativo en el Senado, donde la oposición impuso su mayoría y avanzó con iniciativas resistidas por la Casa Rosada. En una misma sesión, la Cámara alta no sólo rechazó cinco decretos delegados sino que además convirtió en ley dos proyectos con alto impacto fiscal: el de Financiamiento Universitario y la emergencia en Pediatría vinculada al Hospital Garrahan. Con 58 votos positivos, 10 negativos y 3 abstenciones, el Congreso aprobó por segundo año consecutivo la Ley de Financiamiento Universitario, norma que Milei anticipó que vetará por considerar que compromete las cuentas públicas. Acto seguido, el cuerpo dio luz verde a la emergencia pediátrica con 60 votos afirmativos frente a 8 rechazos. Ambas iniciativas se suman a la serie de reveses parlamentarios que enfrenta el oficialismo, en un escenario de creciente tensión entre el Ejecutivo y las bancadas opositoras.
Nuevo ajuste de encajes. En un contexto de fuerte inestabilidad en las tasas en pesos, el BCRA volvió a introducir cambios en la normativa de encajes bancarios. La autoridad monetaria dispuso este jueves una modificación en la forma de calcular el efectivo mínimo obligatorio, con el objetivo de otorgar mayor flexibilidad operativa a las entidades financieras y facilitar la administración diaria de liquidez. El ajuste comenzará a regir en septiembre y permitirá que los bancos computen, para el cálculo de encajes, la posición neta negativa de los pases pasivos y de las cauciones bursátiles en las que actúen como tomadores de fondos. La medida sólo aplicará cuando el vencimiento de esas operaciones coincida con el de los encajes y siempre que se realicen en mercados autorizados por la CNV. Desde el organismo que conduce Santiago Bausili explicaron que de esta manera se busca subsanar un desajuste técnico en la normativa. Hasta ahora, las operaciones de cauciones y pases pasivos realizadas con contrapartes no bancarias debían contabilizarse de manera bruta, tras la suba de exigencias dispuesta dos semanas atrás. Con esta corrección, el Central apunta a suavizar el impacto de los cambios recientes sobre el sistema financiero y a estabilizar la operatoria en pesos en un momento de elevada sensibilidad en las tasas.
En una nota publicada en Ámbito Financiero señalamos: “A diferencia de lo ocurrido lunes y martes, cuando la falta de demanda bancaria desplomó las tasas hacia el final de la rueda, predominó la especulación. Los operadores aprovecharon la oscilación intradiaria para operar al descubierto y buscar ganancias rápidas, al tiempo que el BCRA reaccionó sacando a los bancos del mercado de cauciones y redirigiendo el excedente de pesos hacia colocaciones en la entidad”.
Segunda suba consecutiva del dólar. El dólar mayorista encadenó este jueves su segunda suba consecutiva y se ubicó en $1.315, tras avanzar $14 en la jornada. De esta manera, acumula un incremento de $22,5 en apenas dos ruedas, en un contexto marcado por la persistencia de tasas récord en las cauciones bursátiles a un día. En el mercado financiero, las cotizaciones paralelas acompañaron la tendencia. El dólar MEP cerró con un alza del 0,9% hasta $1.321,87 (brecha en 0,52%), mientras que el contado con liquidación (CCL) avanzó 1% para ubicarse en $1.324,36 (spread en 0,71%). Los contratos de futuros también reflejaron expectativas de devaluación: el mercado descuenta que el tipo de cambio mayorista se ubicará en torno a $1.333 a fines de agosto y alcanzará los $1.532 en diciembre. El volumen negociado en futuros sumó u$s1.383 millones.
Desde Wise Capital vemos un dólar situándose cerca de los $1.380 cerca de elecciones y posteriormente ubicándose cerca de los $1.400/1.450 para fin de año (esto con un aumento de la base legislativa del Gobierno pero sin victoria arrasadora). Si se presenta una victoria importante, esto ayudará a una estabilización donde el dólar podría llegar como mucho a los $1.370/1.400 para fin de año. Si por el contrario ocurre un escenario electoral adverso para el Gobierno, el dólar podría llegar a niveles entre los $1.500/1.550. Sin embargo este escenario de repunte lo vemos más para el primer trimestre de 2026, sabiendo que el BCRA todavía cuenta con capacidad de fuego.
En el diario La Gaceta, de Tucumán, indicamos: “La volatilidad de las tasas cortas condiciona la calibración en la liquidez del mercado, aunque el dólar se mantiene estable dentro de la franja de los $1.300”.
Baja en las calificaciones. La calificadora FIX volvió a encender alertas dentro del grupo Bioceres al recortar las notas de dos de sus compañías. Rizobacter pasó a BBB(arg) en el largo plazo y A3(arg) en el corto, mientras que Agrality fue degradada a BBB+(arg). En ambos casos, las evaluaciones quedaron bajo Rating Watch Negativo, lo que anticipa la posibilidad de nuevas bajas en el corto plazo. El informe de la agencia señaló que “la liquidez ajustada y la reducida flexibilidad del holding condicionan el perfil crediticio del grupo”, en un escenario en el que la propia controlante atraviesa tensiones con sus acreedores. En el caso de Rizobacter, la rebaja se sustentó en el deterioro de sus indicadores financieros. La empresa reemplazó deuda de mercado por préstamos bancarios más onerosos, lo que redujo su capacidad de cobertura de intereses y debilitó aún más su perfil. Si bien en julio logró recortar su deuda neta a USD117 millones, FIX advirtió que la compañía mantiene “una flexibilidad financiera limitada frente a las necesidades de capital de trabajo”. Las decisiones sobre Rizobacter y Agrality también reflejan el problema estructural que enfrenta Bioceres Crop Solutions, controlante del 80% de la primera y del 50% de la segunda, que ya había quedado bajo el radar de los inversores en los últimos meses.
A la espera de los discursos de Powell y Trump. Los contratos de futuros de Wall Street anticipan un arranque en alza para este viernes, aunque la atención de los mercados estará puesta en la exposición que dará Jerome Powell en Jackson Hole. El titular de la Reserva Federal ofrecerá su último discurso en el tradicional simposio de bancos centrales, ya que su mandato finaliza en mayo. La expectativa pasa por el sesgo que adopte su mensaje: si Powell muestra mayor preocupación por la debilidad del mercado laboral, los analistas consideran que podría quedar abierta la puerta a un recorte de tasas en la reunión de septiembre. No obstante, la mayoría de los operadores prevé que mantenga la postura cautelosa que caracterizó a sus intervenciones a lo largo del año. El día también tendrá otro foco político: dos horas después del discurso de Powell hablará el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Sus críticas hacia la Fed han sido frecuentes y el mercado aguarda definiciones sobre la estrategia comercial de la Casa Blanca.
