
Las Claves de Hoy
Sesión clave en Diputados con foco en el superávit fiscal. La Cámara de Diputados se prepara para debatir hoy los vetos que el presidente Milei aplicó sobre un grupo de leyes clave: el aumento de las jubilaciones, la prórroga de la moratoria previsional y la creación de un régimen de asistencia para personas con discapacidad. La agenda legislativa también incluye dos proyectos que buscan distribuir entre las provincias tanto los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) como la recaudación de los impuestos a los combustibles. El oficialismo, junto a sus aliados, intentará reunir el número necesario de legisladores para bloquear la posibilidad de que la oposición insista con estas iniciativas. En caso de prosperar, el impacto sobre las cuentas públicas sería significativo y pondría en riesgo el objetivo de sostener el superávit fiscal previsto para 2026, además de erosionar las metas fijadas para 2025, una señal que mantiene en alerta a los mercados. Argentina debería alcanzar un superávit primario de 2,2% del PBI en 2025 y de 1,6% en 2026, mientras que el resultado financiero debería ubicarse en 0% y 0,3%, respectivamente. De acuerdo con estimaciones de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), el costo del paquete ya sancionado pero objetado por Milei ascendería a 0,4% del PBI en lo que resta de este año y a 1,46% en 2026, dependiendo del momento en que entre en vigencia. Si se suman los proyectos de ATN y Combustibles, el impacto fiscal podría elevarse hasta 0,7% del PBI en 2025 y 1,7% en 2026.
Fuerte volatilidad en las cauciones bursátiles. El mercado volvió a concentrar la atención ayer en la curva de tasas en pesos, particularmente en las cauciones bursátiles, que se convirtieron en el principal canal de liquidez tras la eliminación de las LEFIs. La operatoria estuvo marcada por una elevada volatilidad: las tasas a un día abrieron en 38,5% TNA y, al igual que en la rueda previa, cerraron con una fuerte caída. El lunes, las cauciones habían llegado a dispararse hasta 65% TNA para luego desplomarse al 2% hacia el final de la jornada. Esta dinámica responde al nuevo esquema de encajes del Banco Central, que dejó de calcularse en base a un promedio mensual y ahora se exige diariamente. En la práctica, los bancos que reciben pesos al cierre y no logran colocarlos de inmediato se quedan con saldos sin rendimiento, lo que los lleva a dejar de captar fondos y genera un exceso momentáneo de liquidez que distorsiona tasas y volúmenes. A este factor se sumó un episodio excepcional: la licitación extraordinaria del Tesoro del lunes. En paralelo, debutó la nueva “ventana de liquidez” del Banco Central, con un rendimiento en torno al 65%, aunque con escasa participación debido a la abundancia de pesos en el sistema. La implementación de encajes diarios complica la operatoria de los bancos y limita su margen para manejar el fondeo.
La inflación mayorista trepó 2,8% en julio. El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró en julio un aumento del 2,8%, impulsado principalmente por el encarecimiento de los bienes importados y de los productos agropecuarios locales. La aceleración estuvo vinculada al salto del tipo de cambio oficial mayorista, que subió 14% en el mes. Los precios de los productos importados fueron los que más presionaron sobre el indicador, con un incremento mensual del 5,7%. A diferencia del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que mide la evolución de una canasta orientada al consumo interno, el IPIM suele reaccionar con mayor sensibilidad a las variaciones del tipo de cambio, lo que explica el repunte de julio. Pese a la aceleración, el IPIM trepó 12,3% en los primeros siete meses del año, por debajo del 17,3% que experimentó el IPC. Asimismo, en términos interanuales la inflación mayorista creció 20,9%, contra un 36,6% de la minorista.
En una nota publicada en El Cronista indicamos: “Agosto se ubicará en el nivel de junio (1,6%) porque no hay muchos factores estacionales que impulsen los precios hacia arriba, a la vez que el parate a la actividad económica hace que las empresas no trasladen a precios la totalidad de sus mayores costos, máxime cuando mayoritariamente hay excedente de stock”.
El S&P Merval se desplomó casi 5% y los ADRs acompañaron con fuertes bajas. La Bolsa porteña cerró este martes con caídas generalizadas, en un contexto marcado por la suba de tasas y la inestabilidad global. El índice S&P Merval retrocedió 4,8% en pesos y 5% en dólares, con derrumbes de hasta 8% en algunas acciones. En Wall Street, los ADRs de compañías argentinas también mostraron descensos pronunciados, que llegaron al 7,8%. El endurecimiento de la política monetaria comienza a impactar en los balances de las empresas, mientras que el mal clima en los mercados internacionales amplificó la presión vendedora. Además, el mercado local estuvo atento al comportamiento de la deuda en pesos y de las cauciones bursátiles, que volvieron a mostrar elevada volatilidad luego de la licitación de emergencia del Tesoro y de las señales del Gobierno para reforzar el ajuste monetario. En contraste con la renta variable, los bonos soberanos en dólares registraron mayoría de alzas, con avances de hasta 1,3%. Con este desempeño, el riesgo país se mantuvo en torno a los 706 puntos básicos al cierre de la jornada.
El dólar mayorista hiló su 12ª baja consecutiva. El tipo de cambio oficial mayorista retrocedió este martes por duodécima rueda seguida y cerró a $1.292,50. El mercado mostró un nivel de actividad elevado, con el mayor volumen de operaciones desde finales de abril. La dinámica cambiaria estuvo atravesada por la volatilidad de tasas tras el escaso “rollover” de la licitación del miércoles pasado y la subasta de emergencia que realizó el Tesoro este lunes. En el segmento de futuros, los contratos de agosto y septiembre se negociaron en baja, mientras que las posiciones más largas cerraron con alzas. La baja en las cauciones provocó un desarme de posiciones y los sintéticos del dólar ya registran rendimientos negativos para septiembre y octubre. En cuanto a los paralelos, el dólar MEP bajó 0,3% a $1.297,02 (brecha en 0,35%), al tiempo que el dólar contado con liquidación (CCL) aumentó 0,1% a $1.305,65 (spread en 1,05%). Las reservas internacionales brutas retrocedieron USD56 millones para finalizar en USD41.705 millones.
En una nota publicada en Ámbito Financiero señalamos: “Con la licitación del lunes el Gobierno buscó restar presión al mercado cambiario y evitar que la liquidez se traslade al dólar. La divisa, viene mostrando signos de volatilidad, y es natural que ocurra en un año electoral y con la gobernabilidad en juego. El mercado vivió la licitación con una calma relativa, ya que las tasas altas aseguraron que el tipo de cambio se mantenga controlado, por lo que se prevé que continúe la estabilidad en materia cambiaria”.
EE.UU. amplía los aranceles al acero y al aluminio. El gobierno de Estados Unidos resolvió extender los aranceles del 50% que pesan sobre el acero y el aluminio a una amplia gama de bienes manufacturados. La medida alcanza a 407 categorías de artículos considerados “derivados” de esos metales. Entre los productos incluidos figuran turbinas eólicas, grúas móviles, bulldozers, compresores, bombas, muebles, vagones y diversos equipos industriales. La disposición comenzó a regir el lunes y profundiza la estrategia proteccionista impulsada por Donald Trump desde su regreso a la Casa Blanca. El mandatario ya había aplicado tarifas adicionales de hasta 10% a la mayoría de los socios comerciales, con incrementos más severos para la Unión Europea y Japón. Los gravámenes al acero y al aluminio, inicialmente fijados en 25%, fueron duplicados por Trump en junio, lo que ahora se traslada al conjunto de productos derivados. Si bien hasta el momento el efecto sobre los precios minoristas fue limitado, se advierte que el impacto de la ampliación todavía es incierto.
