
Estimados,
Luego del triunfo en las elecciones porteñas, el Gobierno nacional encabezado por Javier Milei prepara el lanzamiento de una serie de medidas clave centradas en dos ejes:
- “Amnistía” para dólares informales: incentivo al blanqueo
Objetivo: Formalizar los dólares ahorrados fuera del sistema (“dólares del colchón”) para que puedan utilizarse en consumos e inversiones sin restricciones.
Herramientas principales:
Declaración jurada simplificada del origen de los fondos.
Posible modificación de leyes en el Congreso: penal tributaria, penal cambiaria, procedimiento tributario e incluso el impuesto a las Ganancias.
Participan organismos como ARCA, UIF y el Banco Central.
Concepto central: avanzar con una “dolarización endógena”, es decir, que los dólares ya en manos de los argentinos ingresen al circuito formal.
Requisito internacional: mantener estándares del GAFI para prevenir lavado de dinero, en el marco del acuerdo vigente con el FMI.
- Nueva emisión de bonos en dólares del Banco Central – Bopreal IV
Objetivo doble:
Retirar pesos del mercado (“aspiradora monetaria”).
Permitir a multinacionales repatriar dividendos atrapados por el cepo cambiario.
Detalles técnicos:
Bono en dólares (Bopreal Serie IV) a emitir por el BCRA.
Monto: hasta USD 3.000 millones.
Plazo: devolución total en octubre de 2028.
Rendimiento: hasta 3% semestral, rendimiento efectivo en dólares estimado en 10,2% anual.
Suscripción en pesos al tipo de cambio oficial.
USD 1.000 millones podrán destinarse a pago de impuestos y aranceles aduaneros.
Demanda esperada: alta, especialmente por empresas con pesos “atrapados” o deudas en dólares.
Contexto general:
Estas medidas forman parte de la Fase 3 del plan económico y están orientadas a:
Reducir la inflación retirando liquidez.
Reactivar la economía tras la desaceleración de marzo.
Generar confianza financiera local e internacional.
Mostrar alineamiento con el FMI y el GAFI.
Conclusión:
El gobierno busca consolidar una nueva etapa de su programa económico con medidas audaces y de alto impacto monetario y fiscal. La clave estará en lograr el equilibrio entre formalización de capitales, credibilidad internacional y estabilidad macroeconómica, sin generar alertas por lavado ni desbordes inflacionarios.
