
Estimados,
En marzo, la economía argentina mostró una fuerte desaceleración debido a la incertidumbre cambiaria y la caída del salario real. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) habría registrado una contracción mensual, según consultoras privadas, con bajas destacadas en industria (-4,5%) y construcción (-4,1%).
Consultoras como LCG, Orlando Ferreres y Equilibra coincidieron en que marzo fue un mes de freno, con caídas de entre 1% y 1,2% mensual, aunque el primer trimestre cerró con crecimiento, gracias al buen desempeño de enero y febrero.
El sector agropecuario mostró crecimiento en marzo (4% interanual), mientras que el resto de la economía también registró subas interanuales moderadas, aunque en descenso respecto a meses previos.
La Fundación Mediterránea también apuntó al impacto de la inflación y la incertidumbre previa al cambio de régimen cambiario como factores clave del freno.
Rebote en abril:
Con la implementación de la Fase 3 del plan económico (eliminación de restricciones y flotación del tipo de cambio), algunos indicadores sectoriales mostraron una recuperación:
Recaudación del impuesto al cheque: de -4,8% en marzo a +6,5% en abril.
Confianza del consumidor: mejora del 1,4%.
Ventas y producción: notables subas en patentamientos de autos (8,8%), motos (8,9%), despachos de cemento (10,9%) y producción automotriz (11,9%).
Conclusión:
Marzo marcó un parate económico por la incertidumbre cambiaria, pero abril mostró señales de reactivación sectorial tras la implementación del nuevo esquema cambiario y el avance del plan oficial. Pese al contexto desafiante, las proyecciones para 2025 mantienen un crecimiento del 5% anual, ligeramente menor al estimado previamente (5,5%).
