
La ciudad de Rosario fue sede de una ronda de negocios vinculada al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que reunió a aproximadamente 1.800 empresas proveedoras argentinas, seleccionadas entre casi 2.600 inscriptas, con representantes de alrededor de 40 grandes compañías vinculadas principalmente a proyectos de minería y energía. El encuentro tuvo como objetivo promover la incorporación de proveedores nacionales a las cadenas de valor de las inversiones previstas y generar nuevas oportunidades comerciales para las PyMEs.
Entre las empresas participantes se destacaron Río Tinto, Glencore, Posco, Vicuña y Minera Andina, junto con contratistas como Techint y Pecom. También estuvieron presentes compañías vinculadas a otros proyectos aprobados bajo el RIGI, como Toyota, Pampa Energía, Sidersa y la terminal portuaria de Timbúes. La minería concentró buena parte del interés, especialmente por los proyectos de litio, cobre, oro y plata, que demandan una amplia variedad de bienes y servicios durante sus etapas de construcción y operación.
La dinámica del encuentro consistió en reuniones individuales de 15 minutos, organizadas previamente mediante una plataforma en la que las PyMEs presentaron sus productos y servicios y las grandes empresas seleccionaron a sus potenciales proveedores. Entre los rubros con oportunidades de participación se encuentran logística, transporte, metalmecánica, ingeniería, equipamiento industrial, construcción de infraestructura, alimentación, servicios sanitarios y módulos habitacionales. Sin embargo, las compañías inversoras exigen elevados estándares de calidad, certificaciones y capacidad de cumplimiento, especialmente para operaciones en zonas remotas.
Según Alejandro Wagner, director de ProPymes del Grupo Techint, las inversiones en minería, petróleo y gas representan un mercado potencial de USD 32.000 millones para la industria metalmecánica argentina durante los próximos diez años. La estimación surge de un estudio elaborado por ProPymes y el Consejo Federal de Inversiones, con participación de Fundar. Asimismo, se proyecta que las exportaciones de energía y minería podrían pasar de aproximadamente USD 16.000 millones en 2026 a USD 75.000 millones en 2035, lo que refleja la magnitud del crecimiento esperado para ambos sectores.
El encuentro se desarrolló en un contexto de dificultades para la actividad manufacturera. Según estimaciones preliminares del Centro de Estudios de la UIA, la producción industrial habría registrado una caída mensual del 0,2% en septiembre de 2026 y una contracción interanual del 3,4%. En el acumulado del año, la actividad se ubicaría 2,8% por debajo de igual período de 2025 y 11% por debajo de los niveles de 2022 y 2023.
Entre las PyMEs participantes hubo fabricantes de equipamiento eléctrico, empresas de logística sanitaria, firmas de ingeniería y topografía, productores de pinturas industriales y viviendas modulares, y fabricantes de piezas de caucho y plásticos de ingeniería. Varias de ellas destacaron que el principal beneficio del encuentro fue acceder directamente a los responsables de compras de las grandes compañías, una instancia que habitualmente resulta difícil de conseguir para proveedores de menor escala.
Finalmente, Gustavo Puccini, ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, destacó que el objetivo es incrementar la participación de la industria nacional en los proyectos de gran escala. Señaló que estas inversiones requieren no solo el desarrollo de yacimientos, sino también caminos, campamentos, energía, viviendas, transporte, alimentación y equipamiento, lo que amplía las posibilidades de participación de empresas de distintos sectores. No obstante, las reuniones realizadas representan oportunidades comerciales y no contratos de provisión ya adjudicados.
