
El presidente Lee Jae-myung celebra un encuentro con la comunidad coreana en Argentina y dialoga con unos 150 compatriotas
En el marco de su visita oficial a la Argentina, el presidente de la República de Corea, Lee Jae-myung, celebró el 31 de julio, a las 18:00 horas, un encuentro con la comunidad coreana en el Hotel Sheraton, ubicado en el centro de la ciudad de Buenos Aires.
Al encuentro asistieron aproximadamente 150 miembros de la comunidad coreana, junto con unos 50 funcionarios del Gobierno y de la Embajada de la República de Corea en Argentina, sumando cerca de 200 participantes.
Siguiendo las instrucciones previamente comunicadas, los asistentes llegaron al hotel antes de las 16:20 horas, donde completaron los controles de seguridad y acreditación. Posteriormente, el personal de la organización les asignó sus lugares y el orden para la fotografía conmemorativa con el Presidente y la Primera Dama.
Alrededor de las 18:00 horas, el presidente Lee Jae-myung y la Primera Dama, Kim Hye-kyung, arribaron al salón del evento, donde fueron recibidos por niños de la comunidad que les entregaron ramos de flores. Una vez que ambos tomaron asiento, el encuentro dio comienzo bajo la conducción de Inés Nam, vicepresidenta de la Asociación Coreana en Argentina.
En representación de la comunidad coreana, el presidente de la Asociación Coreana en Argentina, Choi Do-sun, pronunció el discurso de bienvenida (Anexo). A continuación, el presidente Lee entregó una placa de reconocimiento a Kim Sang-hyun, expresidente de la Asociación Coreana, en homenaje a la primera generación de inmigrantes coreanos y en reconocimiento a su contribución al desarrollo de la comunidad.
Seguidamente, el presidente Lee ofreció un discurso de aliento y reconocimiento a la comunidad coreana (Anexo), expresando su gratitud por los esfuerzos y aportes realizados por los compatriotas residentes en el exterior y reafirmando el compromiso del Gobierno de fortalecer la relación con las comunidades coreanas en todo el mundo.
Tras el discurso presidencial, el presidente del Consejo Consultivo para la Reunificación Pacífica de Argentina (Democratic Peaceful Unification Advisory Council), Jung In-ki, realizó el brindis oficial, tras lo cual los asistentes compartieron un brindis y comenzó la cena.
Durante la comida se desarrolló un espacio de diálogo directo entre el Presidente y los miembros de la comunidad. Los asistentes tuvieron la oportunidad de presentar sugerencias, inquietudes y propuestas relacionadas con la vida de los coreanos residentes en Argentina y con diversas políticas del Gobierno.
Las intervenciones comenzaron con Javier Choi, presidente de la Asociación de Profesionales Coreanos, y continuaron con Park Jin-young, presidente del Consejo Directivo de la Escuela Coreana Internacional; Kim Ki-wan, presidente de la Asociación de Ssireum; Koo Kwang-mo, expresidente del Consejo Directivo de la Escuela Coreana Internacional y del Consejo Consultivo para la Reunificación Pacífica; Kim Sun-joo, vicepresidenta del citado Consejo; Jung Yeon-cheol, presidente de la Asociación Deportiva; Kim Hye-sook, directora del Grupo de Danza Eunha; Yoon Jin-ho, vicepresidente de la Asociación Coreana; Alejandro Yoon, vicepresidente de la Cámara de Comercio Coreana; Sandra Lee, expresidenta de la Asociación Gastronómica Coreana; el pintor Cho Yong-hwa, expresidente del Consejo Directivo de la Escuela Coreana Internacional; y Kim Sun-jung, corresponsal de la Agencia Yonhap, entre otros representantes de diversos sectores de la comunidad.
El interés por intervenir fue tan grande que el tiempo previsto resultó insuficiente y varios asistentes no pudieron hacer uso de la palabra. Las propuestas y observaciones formuladas por los participantes fueron registradas en tiempo real por un funcionario de la Oficina para los Coreanos en el Exterior, quien las iba transcribiendo en una computadora portátil.
El encuentro concluyó alrededor de las 20:00 horas. Al retirarse del salón, el personal organizador recogió las credenciales de identificación de los asistentes y les entregó un reloj conmemorativo como obsequio.
Al finalizar el evento comenzó a llover intensamente, por lo que muchos participantes permanecieron reunidos en el lobby del hotel, conversando e intercambiando impresiones sobre el encuentro.
Cabe destacar que, además de los dirigentes habituales de la comunidad coreana, participaron numerosas personas provenientes de diversos ámbitos profesionales y sociales que no suelen asistir a los actos comunitarios, lo que despertó interés y comentarios entre los miembros de la colectividad acerca de los criterios utilizados para la selección de los invitados.
Discurso de Bienvenida
Excelentísimo señor Presidente Lee Jae-myung, distinguida señora Kim Hye-kyung, honorables invitados y queridos miembros de la comunidad coreana en la Argentina:
En representación de la comunidad coreana en la Argentina, deseo expresar mi más sincera bienvenida al señor Presidente y a la Primera Dama, quienes han recorrido una enorme distancia, hasta este rincón situado en el extremo opuesto del planeta. Es para nosotros un inmenso honor compartir con ustedes este momento tan significativo.
Corea y la Argentina son dos países que, durante la década de 1980, vivieron intensas luchas ciudadanas por la democracia. Mientras en 1980 se desarrollaba el Levantamiento Democrático de Gwangju, aquí en Buenos Aires también el pueblo resistía a la dictadura militar. Ambos países lograron conquistar la democracia sobre el sacrificio de innumerables personas. Incluso se produjo la película Buena Luz, Buen Aire, que recuerda la dolorosa historia compartida de estas dos ciudades. Si bien la Argentina recuperó antes la democracia, Corea logró además un desarrollo económico que ha sorprendido al mundo entero, convirtiéndose en una patria que llena de orgullo a todos los coreanos que vivimos en el exterior.
Desde esta tierra lejana, los miembros de nuestra comunidad hemos seguido con admiración y orgullo la incansable labor del señor Presidente, quien, tras asumir el cargo respaldado por la voluntad del pueblo, ha recorrido numerosos países para fortalecer los intereses nacionales y elevar el prestigio internacional de la República de Corea. Durante mucho tiempo anhelamos el día en que pudiéramos recibirlo personalmente en la Argentina, y hoy ese sueño finalmente se hace realidad.
El año pasado la inmigración coreana en la Argentina celebró su 60.º aniversario. En una época en la que nuestra patria atravesaba grandes dificultades, los primeros inmigrantes llegaron como colonos agrícolas. Hoy, cuatro generaciones después, alrededor de veinte mil coreanos han echado raíces y viven en esta tierra.
Nuestra comunidad organiza, con esfuerzo propio y desde hace más de veinte años, el Día de la Cultura Coreana. En la edición de 2025 participaron aproximadamente 150.000 visitantes locales, convirtiéndose en un extraordinario éxito. Asimismo, con motivo del 60.º aniversario de la inmigración, durante el año pasado organizamos más de veinte actividades culturales, difundiendo ampliamente la cultura y el espíritu de Corea entre la sociedad argentina.
Hoy el mundo atraviesa una transformación sin precedentes impulsada por la inteligencia artificial, y nuestra patria, la República de Corea, se encuentra precisamente en el centro de ese proceso, consolidándose como uno de los países más admirados del mundo. Estoy convencido de que el proyecto impulsado por el señor Presidente para convertir a Corea en una de las tres mayores potencias mundiales en inteligencia artificial constituirá un nuevo hito histórico que elevará aún más el prestigio de nuestro país.
Corea y la Argentina mantienen una relación de complementariedad casi perfecta tanto en el ámbito económico como en el industrial. La Argentina necesita el capital, la tecnología y las empresas de nivel mundial de Corea, mientras que Corea necesita los recursos estratégicos que posee la Argentina, como la energía, los alimentos, el litio, las tierras raras y otros abundantes minerales. Empresas coreanas como POSCO ya están realizando importantes inversiones en este país; sin embargo, considerando el enorme potencial de ambas naciones, creemos firmemente que esto representa apenas el comienzo.
Deseamos sinceramente que esta visita presidencial se convierta en un punto de inflexión histórico que inaugure una nueva etapa de cooperación económica entre Corea y la Argentina. Los coreanos residentes en la Argentina y sus descendientes estamos plenamente preparados para participar activamente en el fortalecimiento de los intercambios entre ambos países. Para ello, solicitamos respetuosamente el mayor interés y apoyo del Gobierno de Corea en la inversión educativa destinada a las nuevas generaciones de nuestra comunidad, quienes serán los futuros puentes humanos entre nuestras dos naciones.
Muchas gracias.
Discurso del Presidente Lee Jae-myung en la reunión con la comunidad coreana en Argentina
Estimados miembros de la comunidad coreana en Argentina:
Es para mí una gran alegría poder encontrarme con ustedes en una ocasión tan significativa.
Como Presidente de la República de Corea, deseo expresar mi más profundo respeto y agradecimiento a todos los compatriotas que, desde esta lejana tierra de Sudamérica, han preservado con orgullo el nombre de Corea.
Este año tiene un significado muy especial, ya que se conmemora el 60.º aniversario de la inmigración coreana a la Argentina.
Desde la llegada de los primeros inmigrantes en 1965, ustedes han construido sus vidas con esfuerzo, perseverancia y dedicación, superando innumerables dificultades. Han vencido las barreras del idioma y de la cultura en una tierra desconocida y han forjado la sólida comunidad coreana que hoy conocemos. Su entrega y sacrificio son motivo de orgullo para toda la República de Corea.
En particular, la labor realizada en la industria textil y en diversos otros sectores, caracterizada por el espíritu emprendedor y la ética del trabajo de nuestra comunidad, ha contribuido de manera significativa al desarrollo económico de la Argentina.
Asimismo, ustedes han promovido la cultura coreana, fundado escuelas de idioma coreano y transmitido nuestra lengua y nuestras tradiciones a las nuevas generaciones. Estoy convencido de que el creciente interés mundial por el K-pop, los dramas coreanos y la gastronomía coreana ha sido posible gracias al esfuerzo constante y silencioso de los compatriotas que, durante tantos años, han dado a conocer a Corea en esta tierra.
La reciente instauración del “Día del Kimchi” en la Argentina constituye también un logro de enorme significado. Que la gastronomía y la cultura coreanas sean hoy apreciadas por personas de todo el mundo es posible gracias al papel de puente que ustedes han desempeñado entre nuestros dos países.
El Gobierno de la República de Corea continuará impulsando políticas con la convicción de que todos los coreanos en el exterior, sin importar dónde vivan, forman parte de una misma nación.
Prestaremos una atención aún más cercana a las necesidades reales de nuestros compatriotas, fortaleciendo el apoyo en áreas como la educación, los servicios consulares, la formación de la identidad de las nuevas generaciones y el respaldo a sus actividades económicas.
En especial, brindaremos un apoyo decidido para que las nuevas generaciones de coreanos en el exterior crezcan con orgullo de sus raíces y se conviertan en ciudadanos del mundo con talento y liderazgo.
La Argentina es un país con un enorme potencial de crecimiento en sectores como el litio, la energía, la agricultura y las industrias de alta tecnología.
Corea y la Argentina son socios estratégicos con amplias posibilidades de cooperación, no solo en el ámbito económico, sino también en la ciencia y la tecnología, la cultura y la educación.
El Gobierno hará todo lo posible para seguir fortaleciendo y ampliando la cooperación entre ambos países.
Queridos compatriotas:
La República de Corea jamás los olvidará.
Cada uno de ustedes es un verdadero embajador civil de nuestro país y representa el rostro de Corea ante el mundo.
Las opiniones y sugerencias que hoy compartan con nosotros constituirán una valiosa base no solo para las políticas dirigidas a los coreanos en el exterior, sino también para la conducción de los asuntos nacionales.
Nuestro Gobierno estará siempre a su lado para que sus vidas sean cada vez más estables, prósperas y motivo de orgullo.
Les deseo mucha salud y felicidad a ustedes y a sus familias.
Muchas gracias.








Suena como una excelente oportunidad para que los coreanos en Argentina pudieran reunirse y hablar directamente con el presidente. Es interesante cómo se han mantenido informados sobre las políticas gubernamentales desde el exterior.