Las Claves de Hoy

El dólar despierta en junio tras meses de calma y supera los $1.500

Tras meses de estabilidad, el dólar cambió de tendencia en junio con una
suba de más del 4% en sus variantes minorista y mayorista. La cotización
mayorista cerró a $1.471,50, marcando su precio más alto desde principios
de enero. Este avance supera el ritmo de la inflación mensual, estimada en
torno al 2%, lo que obligó al Banco Central a dosificar la compra de
reservas. La presión se trasladó a las opciones financieras, donde el MEP y
el Contado con Liquidación treparon cerca de un 5% y quebraron la barrera
de los $1.500. A pesar del repunte, los operadores descartan un escenario
de crisis cambiaria inminente. Por el contrario, el mercado considera que
la corrección era previsible debido al atraso acumulado en el primer
semestre del año. Los analistas proyectan que la divisa continuará con
ajustes graduales durante la segunda mitad del año para evitar perder
terreno frente a la evolución de los precios domésticos.

En una nota publicada en La Nación

señalamos: “Si bien la suba del dólar genera inquietud en el mercado, el
nivel actual sigue por debajo del que tenía un año atrás por lo que el tipo
de cambio mantiene cierto atraso. El problema histórico de la Argentina es
que suele alcanzar niveles de equilibrio real después de una crisis. Pero
hoy el contexto es distinto: el Gobierno acumula reservas, sostiene el
superávit comercial, el escenario externo acompaña y el riesgo país viene
bajando”.

Argentina sigue aislada de los grandes mercados globales

La agencia MSCI decidió mantener a la Argentina en la categoría de mercado
Standalone. Esta calificación deja al país fuera de los índices financieros
más importantes del mundo, como los emergentes y de frontera. La medida se
conoció en el Global Market Accessibility Review de MSCI y frustró las
expectativas locales. El motivo central es el cepo cambiario y las trabas a
la movilidad de capitales. Para los analistas, estas restricciones
dificultan la entrada y salida de fondos globales. MSCI evalúa tres
variables clave: el desarrollo económico, la liquidez y la accesibilidad.
Aunque los activos financieros mejoraron y el Gobierno avanzó en ciertas
normalizaciones, no fue suficiente. La decisión no mide solo el rendimiento
reciente, sino las condiciones de fondo. En el mismo informe, algunos
países subieron a “mercado de frontera”. Mientras tanto, otros quedaron
bajo observación estricta. Argentina no fue incluida en ninguna revisión
formal ni se abrió una consulta sobre su estatus. Así, el país continuará
al margen de los flujos de inversión internacionales por sus problemas de
acceso al mercado de cambios.

El PBI marca un récord histórico pero la inversión enciende alarmas

El Producto Bruto Interno (PBI) avanzó 2,3% interanual en el primer
trimestre de 2026 y 0,7% respecto al cierre de 2025, según informó el
INDEC. El impulso económico estuvo liderado por el sector agropecuario, que
trepó un 18,1%, y el rubro de energía y minería, con un alza del 12,3%. Por
el lado de la demanda, las exportaciones saltaron un 9,8% y el consumo
privado creció un 2,7%. Sin embargo, los datos oficiales revelan una fuerte
disparidad interna. Mientras el PBI global alcanzó un máximo histórico para
un primer trimestre, la inversión sufrió un duro revés al hundirse un 11,6%
interanual. Además, el gasto público retrocedió 0,9% y la industria
manufacturera cayó 1,7%. En la medición por habitante, el PBI per cápita se
ubica 4,6% por debajo del récord de 2012. El panorama para la inversión es
todavía más complejo: ajustada por población, registró su tercer peor nivel
desde 2010 y arrastra un desplome de 21,8% frente a su máximo histórico de
2018.

Doble presión hunde a los activos argentinos por el rechazo de MSCI y el
mal clima global

Las acciones y los bonos soberanos locales cerraron con fuertes bajas ayer
debido al adverso panorama financiero internacional y la decisión de la
agencia MSCI de mantener a la Argentina en el nivel de mercado
“Standalone”. El rechazo frustró las expectativas locales y dejó al país en
la peor categoría de su esquema global por las restricciones cambiarias
vigentes. En Nueva York, los certificados de acciones argentinas (ADR)
profundizaron sus caídas hasta un 4,4% sobre el cierre de la jornada. En
sintonía, la bolsa porteña se acopló a la tendencia y el índice S&P Merval
retrocedió 1,1% con caídas individuales de hasta 2,8%. Los títulos públicos
en dólares operaron en su mayoría a la baja con retrocesos cercanos al
0,4%, lo que empujó al riesgo país elaborado por J.P. Morgan a subir un
3,1% hasta los 434 puntos básicos. La rueda global estuvo marcada por una
masiva liquidación en Wall Street, impulsada por las dudas sobre las
valuaciones en el sector tecnológico y la inteligencia artificial. Esta
aversión al riesgo global pesó más que el optimismo por las negociaciones
entre Estados Unidos e Irán, arrastrando a los mercados emergentes y
agravando el impacto en la plaza local por la falta de un ascenso de
categoría en los índices internacionales.

Frágil rebote en Wall Street con el petróleo en mínimos y el dólar firme

Los mercados globales ensayan una recuperación tras el fuerte golpe sufrido
por las acciones tecnológicas, afectadas por la cautela ante las altas
valoraciones de la Inteligencia Artificial (IA). En Wall Street, el
optimismo es frágil y predomina la cautela: el S&P 500 sube 0,30% en el
premarket, el Nasdaq avanza 0,33% y el Dow Jones suma 0,28%. Los inversores
procesan este leve repunte del sector tecnológico a la espera de los
resultados de Micron, clave para el negocio de los chips de IA. Ante la
incertidumbre, los capitales buscaron refugio en el dólar, que subió un
0,25% a nivel internacional (hasta los 101,42 puntos) y alcanzó máximos de
más de un año. En contraste, los rendimientos de los bonos del Tesoro de
EE. UU. operan mixtos y las materias primas sufren el impacto: el crudo
Brent cae un 2% hasta los USD75,2 el barril (mínimos de cuatro meses),
mientras que el WTI retrocede en la misma proporción y cotiza a USD71,47.

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