*Fuerte caída de la actividad económica por el derrumbe industrial*

La economía argentina registró en febrero su mayor retroceso mensual desde
finales de 2023 con una caída del 2,6% respecto a enero. Según datos del
INDEC, el Estimador Mensual de Actividad Económica alcanzó su nivel más
bajo en siete meses. En la comparación interanual, la actividad se contrajo
un 2,1% arrastrada principalmente por el sector manufacturero y el
comercio. La industria sufrió un desplome del 8,7% y operó con apenas el
54,1% de su capacidad instalada. Esta cifra representa el peor desempeño
para el sector desde la crisis del año 2002. En contraste, la minería, la
energía y el agro mostraron variaciones positivas, aunque el impulso del
campo se desaceleró tras el fin de la cosecha de trigo. La intermediación
financiera también creció un 6% anual en un contexto de alta disparidad
entre los distintos rubros. El informe oficial confirma que la recesión
golpea con fuerza al consumo y a la producción fabril. De esta manera, la
brecha entre los sectores extractivos y los vinculados al mercado interno
se profundiza. El escenario económico actual refleja una dinámica
heterogénea que interrumpe la recuperación observada en meses anteriores.

*El BCRA acelera la compra de divisas y apunta a superar sus metas anuales*

La autoridad monetaria intensificó su intervención en el mercado oficial
con una compra de USD105 millones en la última jornada. Bajo la conducción
de Santiago Bausili, el organismo supera el ritmo de adquisición previsto y
ya cumplió más del 60% de su objetivo anual a mediados de abril. Esta
dinámica positiva permite proyectar un escenario optimista donde las
reservas podrían alcanzar los USD17.000 millones hacia fines de 2026.
Actualmente, las reservas brutas se sitúan en USD45.841 millones, aunque el
gran desafío oficial reside en transformar estas compras en una acumulación
efectiva de reservas netas. A pesar del volumen negociado en el Mercado
Único y Libre de Cambios, el crecimiento de los activos propios todavía se
produce de forma gradual. El Gobierno busca consolidar esta tendencia para
fortalecer el respaldo de la moneda y cumplir con los compromisos
internacionales. El mercado observa con atención si este flujo de dólares
se mantiene constante durante el resto del semestre exportador. La
estrategia de captación de divisas se ha vuelto más agresiva para
aprovechar la liquidación del sector privado y robustecer las arcas
estatales. Así, el Banco Central intenta alejarse del escenario base
original y maximizar su capacidad de ahorro de moneda extranjera.

*El costo del dinero toca mínimos históricos bajo el nuevo esquema
monetario*

Las tasas en pesos operan en niveles mínimos tras la implementación del
corredor de pases diseñado por el Banco Central. La caución bursátil cerró
al 14,50% anual, mientras que los plazos fijos ofrecen un 22%, cifra que se
sitúa por debajo de la inflación proyectada. Santiago Bausili delineó este
nuevo sistema para reducir la volatilidad y fijar límites claros al mercado
financiero. Actualmente, el organismo monetario absorbe liquidez al 20% y
ofrece financiamiento de emergencia a las entidades bancarias al 25%. En
este escenario de estabilidad cambiaria, los rendimientos de las Lecap de
corto plazo continúan comprimiéndose y oscilan entre el 1,6% y 2% mensual.
La escasez de activos de corto plazo y la desaceleración de los precios
impulsan a los inversores hacia estos instrumentos. El mercado se mueve hoy
con fluidez cerca del piso del corredor, reflejando una mejora en las
expectativas económicas generales. Esta estrategia oficial busca consolidar
un sendero de tasas reales que acompañe la desinflación sin sobresaltos en
la City. La liquidez remanente presiona los retornos hacia abajo mientras
el dólar permanece planchado. Así, el esquema de pases activos y pasivos
debuta con éxito en su misión de acotar los movimientos bruscos del capital.

*El mercado local entró en pausa mientras el riesgo país se mantuvo estable*

El riesgo país se mantuvo estable y cerró la jornada sin cambios en los 532
puntos básicos. Esta pausa en el indicador coincidió con una sesión de
ajustes para los activos argentinos. Los bonos soberanos en dólares
operaron con una leve tendencia al alza. En Wall Street, las acciones de
empresas locales sufrieron caídas encabezadas por el sector financiero. El
índice S&P Merval retrocedió un 1,5% en dólares y perforó la barrera de los
USD2.000 en la plaza doméstica. Esta toma de ganancias local se diferenció
del clima positivo que se vivió en Nueva York. Los principales índices de
Estados Unidos subieron con fuerza liderados por el avance del Nasdaq. La
presión vendedora en Buenos Aires responde a una corrección técnica tras
las fuertes subas previas. Los inversores operan con cautela mientras
evalúan la futura compresión de las tasas de interés.

*El dólar sostiene su calma en una rueda de estabilidad cambiaria*

La City porteña vivió otra jornada sin sobresaltos con un mercado cambiario
que prioriza la estabilidad. El dólar minorista repitió su cotización en
$1.399,75 en el Banco Nación y mantiene una tendencia bajista de $80 en el
transcurso de 2026. Por su parte, el tipo de cambio mayorista subió apenas
$2,50 para cerrar en $1.378. Esta cifra se ubica un 22,7% por debajo del
techo fijado por el Banco Central, permitiendo a la entidad oficial sumar
divisas a sus reservas. En el ámbito financiero, el MEP y el CCL operaron
con variaciones leves en torno a los $1.419,84 y $1.473,27 respectivamente.
De esta manera, la brecha en el caso del MEP se ubicó en 3,04%. Y en 6,91%
para el caso del CCL. Las proyecciones de los contratos de futuros sugieren
que no habrá saltos bruscos en el corto plazo. Se espera que el mayorista
finalice abril cerca de los $1.384, consolidando un esquema de devaluación
gradual. Hasta el momento, el billete oficial acumula una caída del 5,4%
anual. El Gobierno logra así mantener la brecha controlada y las
expectativas del mercado alineadas con su política monetaria. La
tranquilidad se impone en las pizarras mientras el balance mensual refleja
un tipo de cambio contenido y previsible para el comercio exterior.

*Chubut vuelve a Wall Street para oxigenar su deuda bajo el “veranito”
financiero*

La provincia de Chubut, liderada por Ignacio Torres, saldrá hoy a los
mercados internacionales con un nuevo bono bajo legislación de Nueva York
por hasta USD550 millones. El objetivo central es refinanciar pasivos
mediante la recompra de títulos con vencimiento en 2030, aprovechando el
exceso de liquidez y el fuerte apetito por activos locales. Este nuevo
instrumento financiero tendrá un plazo de diez años y una vida promedio de
6,6 años, respaldado nuevamente por regalías petroleras. La operación
ofrece una recompra en efectivo a la par de los BOCADE 2030, de los cuales
restan cancelar USD256 millones. El título a 2036 contará con tasa fija y
amortizaciones trimestrales a partir del tercer año de vigencia. Chubut se
suma así a la ola de colocaciones provinciales que, junto a Santa Fe y
Córdoba, ya captaron USD2.500 millones recientemente. La administración
chubutense busca mejorar su perfil de vencimientos en un contexto cambiario
estable que facilita el ingreso de divisas. La licitación definirá el costo
financiero final de una provincia que busca consolidar su solvencia fiscal
en el exterior. Así, el mercado global vuelve a abrir sus puertas para las
emisiones subsoberanas garantizadas con recursos naturales sólidos.

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