
*El Gobierno capta divisas y asegura el financiamiento en pesos*
El Ministerio de Economía concretó una nueva colocación de deuda por USD200
millones en bonos bajo ley local. Esta operación busca acumular las divisas
necesarias para afrontar los compromisos financieros de mediados de año.
Los fondos se dividieron equitativamente entre los títulos Bonar 27 y Bonar
28, con tasas de interés que oscilaron entre el 5,12% y el 8,51%. Esta
subasta se suma a los USD300 millones obtenidos el miércoles pasado bajo
condiciones idénticas. En el mercado doméstico, el equipo económico también
logró resultados positivos con una licitación récord en pesos. Se
adjudicaron $9,92 billones frente a vencimientos por $8,3 billones,
alcanzando un nivel de renovación del 127%. El instrumento con mayor
demanda fue la Lecap con vencimiento en agosto, que captó $4,45 billones a
una tasa mensual efectiva del 2%. El resultado refuerza la estrategia
oficial de refinanciamiento en un contexto de alta liquidez. Con estas
maniobras, el Tesoro despeja el horizonte de pagos inmediato y consolida la
transición hacia un esquema de tasas reales más previsibles para los
inversores locales y extranjeros.
*El Banco Mundial avala a la Argentina para refinanciar su deuda externa*
El Grupo Banco Mundial negocia el otorgamiento de una garantía de USD2.000
millones para facilitar el refinanciamiento de la deuda soberana de
Argentina. Esta herramienta financiera apunta a reducir drásticamente los
costos de endeudamiento y generar confianza para atraer nuevas inversiones
privadas. El anuncio oficial se produjo tras el encuentro en Washington
entre el ministro Luis Caputo y el presidente del organismo internacional,
Ajay Banga. La operación, pendiente de aprobación por el Directorio
Ejecutivo, busca aliviar la presión sobre las reservas ante los
vencimientos de USD4.300 millones previstos para julio. Desde el Banco
Mundial resaltaron su respaldo a las reformas económicas actuales,
orientadas a fortalecer el empleo y el crecimiento nacional. Esta
estrategia de crédito se complementa con gestiones similares ante el BID y
la CAF para blindar el programa financiero. Con este aval, el Gobierno
espera reemplazar deuda costosa por financiamiento con tasas
significativamente más bajas en el mercado global. La iniciativa representa
un paso clave para estabilizar las cuentas externas y consolidar la
reinserción del país en el sistema financiero internacional tras años de
incertidumbre.
*Nueva flexibilización de encajes: el BCRA busca incentivar los préstamos*
El BCRA, bajo la conducción de Santiago Bausili, aplicó una nueva
flexibilización sobre los encajes bancarios para inyectar liquidez al
mercado. Esta decisión busca dinamizar la actividad económica y facilitar
el acceso al crédito privado. La medida se alinea con las metas pactadas
con el FMI en la última revisión del programa vigente. Entre los cambios
principales, la autoridad monetaria redujo la integración diaria mínima de
los bancos del 75% al 65%. Además, la entidad eliminó las restricciones de
plazos para los bonos que computan como reserva legal. Estos ajustes
permiten que los bancos gestionen sus recursos con mayor agilidad y reducen
la volatilidad de las tasas de interés. La reforma se suma a una serie de
alivios regulatorios iniciados tras las elecciones legislativas del año
pasado, que incluyeron la quita de exigencias para depósitos a la vista y
la posibilidad de compensar faltantes entre meses. Con este esquema, los
depósitos a la vista bajaron al 45%, permitiendo que una mayor proporción
de los depósitos se transforme en financiamiento directo para el consumo y
la inversión productiva nacional.
*El superávit financiero de marzo consolida el rumbo fiscal de Caputo*
El ministro Luis Caputo confirmó que el Sector Público Nacional registró un
superávit financiero de $484.789 millones en marzo. El resultado primario
ascendió a $930.284 millones, permitiendo al Gobierno acumular un saldo
positivo del 0,2% del PBI en el primer trimestre. Para alcanzar estas
cifras, el Palacio de Hacienda aplicó un recorte real del 5,7% en el gasto
primario y postergó transferencias clave. Estas maniobras permitieron
compensar la persistente caída en la recaudación tributaria durante los
últimos meses. El anuncio coincide con el cierre de la revisión técnica del
FMI, organismo que fijó una meta de superávit primario del 1,4% para todo
2026. Caputo destacó a través de sus redes sociales que el ancla fiscal es
el pilar innegociable de su programa económico. Según el funcionario, el
orden de las cuentas públicas es un paso obligatorio para lograr la
estabilidad macroeconómica y reducir la carga impositiva sobre el sector
privado. La estrategia oficial mantiene así una disciplina estricta sobre
las erogaciones estatales, priorizando el cumplimiento de los objetivos
pactados con los organismos internacionales. El ajuste real del gasto
continúa siendo la herramienta principal para blindar el balance del Tesoro
frente a la recesión actual.
*El riesgo país perforó los 520 puntos ante el avance de los bonos*
La deuda soberana argentina extendió su racha positiva y el riesgo país
retrocedió hasta los 518 puntos básicos. En lo que va del mes, este
indicador clave acumula una compresión de 69 unidades, reflejando la
confianza de los inversores. Durante la última jornada, los bonos en
dólares mostraron subas generalizadas. Un dato relevante fue el desacople
del mercado local frente al contexto internacional: mientras los activos
emergentes cayeron, los bonos argentinos capturaron nuevos flujos de
capital. Por su parte, los títulos bajo ley local (Bonares) exhibieron un
comportamiento aún más sólido que sus pares externos. En Wall Street, las
acciones de empresas argentinas operaron con tendencia alcista pero de
forma selectiva. En la plaza doméstica, el índice S&P Merval marcó una suba
de 0,20% medido en pesos, y de 0,07% medido en dólares.
*El conflicto en Medio Oriente impulsa la inflación mayorista en marzo*
La inflación mayorista registró una aceleración del 3,4% en marzo,
alcanzando su nivel más alto desde septiembre y empatando la variación del
IPC. Según el INDEC, este repunte fue impulsado por el impacto directo de
la guerra en Medio Oriente tras el cierre del estrecho de Ormuz. El salto
extraordinario del 27,3% en el petróleo crudo y el gas marcó el ritmo del
indicador general. Debido a la crisis energética global, los productos
primarios nacionales subieron un 7,8%, aunque el sector agropecuario
amortiguó el golpe con una baja del 3,2%. En el sector industrial, las
manufacturas treparon un 2,3% con una fuerte incidencia de los derivados
del combustible. Por su parte, el rubro de alimentos y bebidas creció un
2,5% mensual. Pese a la tendencia a la baja del dólar oficial, los
productos importados también revirtieron su caída previa con un incremento
del 1,1%. La dinámica bélica internacional se consolidó así como el factor
determinante para los precios internos al por mayor, quebrando la
estabilidad de los meses anteriores y presionando sobre la estructura de
costos de toda la cadena productiva argentina.
*Wall Street y Europa, ante la esperanza de paz en Medio Oriente*
Los mercados globales operan con optimismo y encadenan su tercera semana
consecutiva de ganancias, impulsados por las señales de una posible
resolución al conflicto bélico. Wall Street lidera la tendencia alcista
mientras los inversores descuentan un acuerdo de paz cercano. En este
contexto, el precio del petróleo se estabiliza por debajo de los USD100 por
barril a la espera de un fin de semana que será determinante para las
negociaciones. El presidente estadounidense, Donald Trump, manifestó su
confianza en un cierre rápido de las hostilidades y destacó supuestas
concesiones clave por parte de Irán. A pesar de que el estrecho de Ormuz
permanece prácticamente bloqueado, el mandatario instó a Hezbolá a mantener
el alto el fuego y sugirió que la tregua actual entre Líbano e Israel
podría derivar en un pacto definitivo. Las próximas reuniones entre
delegaciones de Estados Unidos y Teherán serán seguidas de cerca por los
operadores. La expectativa de un desenlace diplomático ha logrado contener
la volatilidad energética, manteniendo los activos financieros en una senda
positiva a pesar de la tensión geopolítica acumulada durante las últimas
siete semanas.
