
*Luz verde del FMI: acuerdo técnico y desembolso inminente*
Argentina y el FMI alcanzaron un entendimiento técnico tras la segunda
revisión del programa económico, sellado en una reunión entre Luis Caputo y
Kristalina Georgieva. El pacto habilita el giro de USD1.000 millones,
sujeto a la aprobación del directorio en las próximas semanas. Entre los
puntos clave, se fijó una nueva meta de acumulación de reservas de USD8.000
millones para este año, tras elogiar el organismo las compras del Banco
Central por USD5.500 millones. A nivel fiscal, el Fondo mostró mayor
realismo al reducir la meta de superávit primario al 1,4% del PBI, cifra
inferior a la proyectada en el Presupuesto 2026 debido a la caída de la
recaudación. El organismo destacó el avance de reformas como la Ley de
Glaciares y la flexibilidad laboral, además de la normalización del giro de
dividendos al exterior. Pese a recortar la previsión de crecimiento al
3,5%, el FMI ponderó la baja de la pobreza y la solidez energética del país
frente a conflictos globales. No obstante, el organismo insistió en la
necesidad de avanzar con las reformas tributaria y previsional para
consolidar la estabilización. De este modo, el Gobierno logra un respaldo
político crucial que fortalece su posición financiera internacional
mientras recalibra las metas exigibles para el cierre del ejercicio.
*El Tesoro logra un rollover del 127% y reduce las tasas de interés*
El Ministerio de Economía concretó una exitosa licitación de deuda en pesos
al adjudicar $9,92 billones, cifra que superó ampliamente los vencimientos
de $8,3 billones previstos. La operación reflejó un fuerte respaldo del
mercado con un nivel de refinanciación que alcanzó el 127%. La mayor parte
de la colocación se concentró en la Lecap con vencimiento en agosto, la
cual captó $4,45 billones con una tasa efectiva mensual del 2%. En
paralelo, el Gobierno emitió Bonares en moneda extranjera por un total de
USD300 millones, repartidos equitativamente entre los años 2027 y 2028. Un
dato relevante fue la compresión de tasas en los títulos en dólares, donde
el Bonar 2027 cerró en 5,12%, casi un punto por debajo de la subasta
previa. Asimismo, el Bonar 2028 registró un rendimiento anual del 8,51%,
marcando una baja de medio punto. A pesar de estos mejores costos de
financiamiento, la brecha de tasas entre ambos plazos sugiere que los
inversores mantienen cautela frente a los compromisos de deuda a largo
plazo. Con este resultado, el equipo económico logra despejar el horizonte
de vencimientos inmediatos y consolida la tendencia a la baja en el costo
del endeudamiento público bajo condiciones de mercado favorables.
*El Central sostiene su racha compradora pero las reservas brutas
retroceden*
La autoridad monetaria extendió su racha positiva al adquirir USD128
millones en el mercado de cambios, consolidando un saldo favorable de
USD5.846 millones en lo que va de 2026. A pesar de este desempeño
operativo, las reservas brutas internacionales sufrieron una caída de
USD246 millones y se ubicaron en USD45.627 millones al cierre de la
jornada. Este retroceso contable se explica principalmente por el
cumplimiento de pagos de deuda a organismos internacionales, los cuales
demandaron un desembolso aproximado de USD280 millones. Asimismo, las
variaciones en las cotizaciones de los activos que integran el balance
afectaron el número final de las arcas públicas. No obstante, la capacidad
de absorción de divisas en el Mercado Libre de Cambios permite al Banco
Central mantener la sostenibilidad de su política monetaria en un contexto
de alta demanda externa. La dinámica actual refleja una dualidad técnica:
mientras el flujo comercial de divisas se mantiene robusto y permite la
acumulación de activos propios, los compromisos financieros previos y la
volatilidad de los mercados externos ejercen presión sobre el nivel de
reservas totales. De esta manera, el Gobierno continúa priorizando el
fortalecimiento del balance neto mientras gestiona los vencimientos de
capital con entidades financieras multilaterales.
*El dólar mayorista retrocede y se aleja del techo de la banda*
El mercado cambiario registró una jornada de retrocesos en la que el dólar
oficial cedió cinco pesos para cerrar en $1.359. Esta caída amplió la
distancia respecto al límite superior de la zona de intervención, que ahora
se ubica en el 23,6%. La sesión contó con una oferta dinámica y un volumen
negociado de USD503 millones en el segmento de contado. En el mercado de
futuros, los contratos operaron con tendencia bajista y proyectan un valor
de $1.371 para fines de abril. Mientras tanto, los tipos de cambio
financieros mostraron estabilidad: el MEP finalizó en $1.398,53 (brecha en
3,75%) y el Contado Con Liquidación en $1.452 (spread en 6,84%). Debido al
último dato de inflación del 3,4%, el esquema de bandas sufrirá nuevos
ajustes técnicos desde el primer día de mayo. El techo del corredor
cambiario se elevará a $1.710,59 al inicio del mes y alcanzará los
$1.757,34 en su cierre. Esta dinámica actual permite que la autoridad
monetaria opere con fluidez sin presionar la cotización del tipo de cambio.
El escenario refleja una calma sostenida en la plaza local gracias al
incremento en la liquidación de divisas y a la previsibilidad de los
ajustes programados en el esquema de flotación administrada.
*Los bonos operaron mixtos tras el dato de inflación y el acuerdo con el
FMI*
El riesgo país cerró en 527 puntos básicos, manteniéndose en una zona de
estabilidad pese a una leve suba tras semanas de caídas. El mercado local
reaccionó con cautela luego de que el índice de inflación de marzo, que se
ubicó en el 3,4%, moderara el entusiasmo de los inversores y frenara el
rally de los títulos públicos. A pesar de este contexto, la jornada contó
con el impulso inicial del acuerdo técnico alcanzado con el FMI para la
segunda revisión del programa vigente. En el mercado de renta fija, los
bonos soberanos mostraron un desempeño dispar: los Globales de corto plazo
registraron ligeras bajas, mientras que los Bonares mantuvieron una
tendencia más firme. Por su parte, las acciones argentinas en Wall Street
finalizaron la rueda con resultados mixtos. En la plaza doméstica, el
índice S&P Merval logró revertir una tendencia negativa temprana y cerró
por encima de los USD2.000, registrando un avance marginal de 0,32% en
dólares en una rueda mayoritariamente contractiva para las empresas
líderes. En tanto, medido en pesos, marcó una caída de 1,11%. El escenario
refleja un equilibrio precario entre las buenas noticias institucionales y
la persistencia de desafíos en los fundamentos económicos internos y el
contexto internacional.
