
*Notas sobre la evolución de la morosidad de los bancos*
En su dinámica económica, Argentina está inmersa en un proceso de
transición. En particular los bancos, que han venido ajustando su negocio,
prestándole relativamente más al sector privado que al sector público.
Además, el año pasado estuvieron expuestos a una mayor volatilidad y
niveles más altos de tasa de interés en pesos, lo cual tuvo impacto en la
mora. Hacia adelante, toda esta situación tenderá a acomodarse, aunque el
problema de la mora podría no haber terminado, en particular en el caso de
las empresas.
El aumento de la mora se produce en el marco de un crecimiento
significativo de los préstamos en pesos al sector privado, tanto en 2024
como en 2025. La tasa de crecimiento real anual del total fue 54% en 2024
(+58% familias y +52% empresas) y 28% en 2025 (+35% familias y +10%
empresas).
Es esperable cierto aumento de la mora en la medida que los bancos aceleren
los préstamos al sector privado, sobre todo si se parte de una situación de
baja participación de esos créditos en los activos de las entidades. Sin
embargo, ratios de mora que se triplican o cuadriplican en apenas un año
son el reflejo de dificultades en los mercados reales y financieros, que se
traducen en las tasas de interés, entre otros.
En términos de mora en pesos de los bancos, se observa que, inicialmente,
el impacto fue superior en las familias (a través de líneas de préstamos
personales y financiamiento de tarjetas de crédito), y fue relativamente
más baja en empresas.
La mora total comenzó a aumentar desde principios del 2025, pasando de 1,6%
de la cartera de préstamos al sector privado en dic-2024 a 5,3% en
dic-2025. En el caso de los préstamos a familias, la morosidad pasó en el
mismo periodo de 2,6% a 9,3% y en las empresas de 0,7% a 2,5%.
Las líneas de crédito con mayor morosidad a fin de dic-25 eran las de
préstamos personales, con una mora de 11,9% -representando el 21% del total
de la cartera de préstamos al sector privado en pesos-, y las de
financiamiento a tenedores de tarjetas de crédito, con una mora de 8,6%
-representando el 25% de la cartera total-. En lo que respecta a empresas,
los Adelantos en cuenta, que representaban el 9% del total de esa cartera,
verificaban una mora del 4,9% de los préstamos.
En segmentos por fuera del sistema financiero, como es el financiamiento de
electrodomésticos por las cadenas de ventas y la emisión de obligaciones
negociables con securitización de cupones de tarjetas, también se verifica
aumentos de la mora, aunque no se dispone de información al respecto.
*La evolución de la tasa de interés y el salario *
Uno de los principales factores que generó el aumento de la mora fue el
incremento de tasas de interés en el tercer trimestre de 2025. La tasa
pasiva TAMAR promedio del trimestre fue 3,8% TEM, la activa de Adelantos 5%
TEM y la de Préstamos personales fue 6,3% TEM, contra una inflación mensual
promedio del período de 1,9%.
Por otro lado, parte del aumento de la mora de las familias se explica
también por el aumento de la relación cuota a pagar sobre ingresos. La
reducción de la tasa de inflación hace que las cuotas fijas de los
préstamos se licúen menos y, consecuentemente, aun con salarios reales
constantes, el tomador de préstamos ve reducida la disponibilidad de fondos
respecto de lo planeado si al momento de tomarlo proyectaba una tasa de
inflación mayor. El aumento del salario real debería haber mitigado este
efecto.
Comparando el índice de salario formal del sector privado y la tasa de
interés real de un préstamo personal (TEMR)1, se observa que entre dic-2023
y hasta may-2024 la variación mensual del salario real fue superior a la
tasa de interés real. Pero, a partir de jul-2024 la tasa de interés real
mensual no sólo es positiva, sino que supera a la variación del salario
real en forma continua, generando una diferencia acumulada significativa.
Si bien la actividad creció 11,9% entre dic-2023 y dic-2025, la caída del
empleo formal privado de 2,9% (170.000 empleados) también incidió sobre la
mora de los bancos, pero con heterogeneidad en la evolución sectorial (ej,
la Construcción cayó -6,4% e Intermediación financiera creció 32,6%).
