
*Nuevo desafío: administrar el influjo de dólares*
– por Daniel Marx
Publicado originalmente en la Columna de Daniel Marx – El Cronista
Para varios analistas, en las últimas semanas aparecieron señales
inesperadas en las *preferencias monetarias* de Argentina. En contraste con
numerosas situaciones del pasado, el peso pasó a ser considerado un
instrumento adecuado para cierto *tipo de ahorro* y *transacciones*.
Así, observamos que no solo la cuenta comercial del *balance de pagos*
aporta *divisas*, sino que también se generan desde componentes de las *cuentas
capital* y *financiera*
.
El manejo y sostenibilidad de esos *influjos netos* presentan nuevos
desafíos.
Tengamos en cuenta que, así como se *dolarizaron *más de u$s 30.000
millones en 7 meses de 2025, ahora nos encontramos con *período *donde las
entradas netas provocan la apreciación nominal del* tipo de cambio *mientras
el *BCRA *
interviene
comprando (más de u$s 2.000 millones en lo transcurrido de 2026).
En el marco de esta nueva situación, las *autoridades *se encuentran ante
un nuevo ambiente para la toma de *decisiones*. En los extremos, pasan por
sí y cómo transitar el arduo camino de *rescatar al peso*
como
moneda viable o, teniendo en cuenta las pautas de *comportamiento
recurrentes* en el país, ir por una vía corta que lo relegue.
* El arduo camino de rescatar al peso como moneda viable.*
El contexto para ello es complejo. Se observa una *inflación *
*resistente
*y resiliente y dificultades manifiestas en ciertos sectores de la *actividad
económica*, cuestiones pendientes para mejorar la competitividad local,
pero insertos en un mundo de *crecientes *tendencias *proteccionistas*.
Otro aspecto a considerar es que el* flujo de intercambio comercial* no se
condice con las preferencias de moneda de ahorro del público. El *comercio*
con China y Brasil y Europa representó el 48% del total en 2025, pero
la *moneda
comparable* por argentinos es el *dólar*.
Si bien en la *práctica*, se puede sostener que deberían ser las personas
quienes seleccionen la moneda para el *ahorro* y las *transacciones*, sin
mayores restricciones. Aun en ese caso, las decisiones que tomen estarán
influidas por los sesgos que el *Estado *establezca en el diseño de la
política monetaria y cambiaria.
Además, y particularmente al inicio de este *proceso*, se requiere un ente
que supervise el funcionamiento ordenado del mercado y organice una *transición
neutral* y ordenada de la *economía *incorporando elementos que le den
estabilidad, credibilidad y transparencia.
La salida traumática de la *Convertibilidad *en 2003, que mostró una
inflación acumulada para todo ese año del 3,7%, es un ejemplo que permite
pensar que el *objetivo* es alcanzable. Por supuesto, como tantas otras
veces, los años posteriores han puesto en evidencia las dificultades para*
sostener los logros* entonces alcanzados.
*El recorrido*
El objetivo del diseño de las* políticas cambiario/monetarias *debería
apuntar a la *estabilización *del mercado cambiario en niveles y formas
operativas sostenibles, acompañando el *equilibrio *en las cuentas fiscales
y monetarias, pero que eviten incorporar elementos que exacerben *volatilidad
*en una economía expuesta a una importante transición en su *matriz
productiva*. Implica lograr una mayor articulación micro con la macro.
Así se buscaría que haya un acompañamiento entre *ingresos *y *gastos*,
tanto a nivel público como sus agentes privados. Además, permitiría ir*
bajando la exposición* al uso de fuentes extraordinarias de financiamiento
y a *riesgos *no controlables.
En el punto de partida del diseño de las *políticas *es necesario tener
presente que lo observado en el mercado no es *aleatorio*.
Refleja una síntesis de encuentros de *precios *y cantidades donde la
*decisión* de los agentes, privados o públicos tiene en cuenta los
rendimientos esperados en dólares y en pesos de los activos y arbitran
entre ellos considerando expectativas de *depreciación *del tipo de cambio,
de inflación y la tasa de interés en pesos para un determinado *riesgo*. En
particular en el contexto actual donde el dólar en el mundo tiende a
*depreciarse
*frente a otras monedas.
Considerando el punto de partida, un primer paso es comprar y acumular
*reservas
internacionales* sin desequilibrar el mercado monetario y financiero.
*Para ello, los roles del Tesoro y BCRA serían los siguientes:*
*a.* El Tesoro compra dólares con pesos que logra con recursos fiscales o
de emisión de deuda local, mejorando el perfil de vencimientos de sus
obligaciones y su exposición a monedas.
*b. *El BCRA acumula reservas, y cuando emiten los pesos correspondientes,
contempla esterilización a través de operaciones de mercado abierto
buscando un resultado neutro entre activos y pasivos y remuneraciones
recibidas y pagadas por sus activos y pasivos.
En esa línea se podría complementar con medidas que mitiguen
*vulnerabilidades*:
*1.* La instrumentación de normas prudenciales para los flujos de fondos
para mitigar efectos de una posible exacerbación de movimientos de
capitales de corto plazo (ej. el uso de “desaceleradores” como puede ser la
utilización de encajes)
*2. *Pautas para el *uso de fondos* de tomadores de fondos, como ser *plazos
mínimos* de e*ndeudamiento adicional*.
*3.* Normas prudenciales para *limitar los descalces en el otorgamiento de
créditos *(p.ej., de monedas o garantías) entre ingresos y egresos de
préstamos determinados, particularmente cuando hay cierto *respaldo público
a instrumentos como depósitos bancarios*.
*4. *Atender cuestiones asociadas con *mejorar la competitividad*
reduciendo costos de funcionamiento en la transformación de recursos
financieros locales (ahorros o saldos monetarios) que superan *las
alternativas internacionales existentes*.
De estas pautas se infiere la necesidad de *intervención *del Tesoro y BCRA
en roles diferenciados en los mercados *cambiario*, y *monetario*. En
particular, incentivar la demanda de pesos, a un *tipo de cambio sostenible*
en el tiempo y menos volátil podría implicar inicialmente el pago de un
premio por posicionamientos en *activos locales* el *corto plazo* que será
decreciente en el tiempo.
Entre otros efectos, en la cuenta agregada el *costo *se compensaría
con el *beneficio
*que recibe por señoreaje (interés no pagado por dinero transaccional) y,
particularmente por la mayor *actividad económica* y sus múltiples
derivaciones.
