
Salida del cepo, ¿cuándo? El mercado descarta que la salida del cepo cambiario no suceda este año. Más con las declaraciones del propio presidente Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo, quienes se oponen a establecer fechas concretas en este sentido. Ante el impacto que la salida del cepo podría tener sobre la inflación, se prevé que la salida del cepo no será abrupta sino mediante la liberación paulatina de restricciones. Sobre todo para el sector importador.
Desde Wise Capital manejamos dos escenarios:
Posterior a las elecciones legislativas (4Q 2025) donde el Gobierno haya podido incorporar apoyo a nivel legislativo, junto a un refresh de su reputación e imagen. Inclusive, si no logra concretar ninguna de sus expectativas electorales, daría pie a que finalmente avance con la liberación posterior al periodo de estrés electoral (con una vigilancia extrema del efecto traspaso a inflación). Escenario que asignamos con 70% de probabilidad.
Fin de 2024, acompañado por la cosecha de trigo y con el grueso de dólares del blanqueo (31/10 fin 1era etapa). Tendría una ventana de oportunidad donde podría realizar la unificación. Previo a este momento, veríamos un esquema de liberación gradual, sobre todo en la parte de desregulación normativa. Escenario que asignamos un 30% de probabilidad.
Revisamos los escenarios de manera continua, considerando las medidas estratégicas en materia de gobierno (regulatorios/normativos), así como los updates en materia de reservas, inversiones y medición de impacto inflacionario.
Salida del cepo, ¿en qué condiciones? En este sentido, en una nota publicada en Infobae, señalamos: “El escenario óptimo para la liberación cambiaria en Argentina ocurriría acompañado de una desaceleración sostenida de la inflación, el fortalecimiento de reservas internacionales, políticas que incentiven la exportación y diversifiquen los mercados. Además, resulta crucial atraer inversiones extranjeras mediante un ambiente favorable y seguro -que esperamos se cristalice con el RIGI-, mantener una política fiscal sostenible, y desarrollar a los sectores productivos con inversiones en infraestructura y tecnología. Existe un alto nivel de expectativa por el resultado del RIGI y del blanqueo, en relación a cómo podrían aportar los fondos derivados de estas políticas a la acumulación de reservas”.
Con la inflación a la baja, apuesta por Lecap. La desaceleración de la inflación al 3,5% en septiembre llevó a una mayor demanda de Lecap (Letras del Tesoro Nacional capitalizables en pesos) con la idea de fijar tasa y con la perspectiva de que se ubique en el futuro debajo del nivel esperado de inflación. Previo a conocerse la inflación de septiembre, la curva de Lecap se ubicaba en 3,55% (TEM) en el tramo corto, y de 3,6% a 3,65% (TEM) en el tramo medio. Luego de conocido el dato de inflación, toda la curva se desplazó abajo: 3,4% en el tramo corto, y del 3,52% a 3,6% en el tramo medio, y descendiendo a 3,5% en el extremo más largo.
