
Presupuesto 2025
Javier Milei presentó el presupuesto sin detallar cifras, ante un Congreso casi vacío. El Gobierno, a través del Presupuesto 2025, busca asegurar el equilibrio financiero mediante una “regla fiscal” que garantice déficit cero o superávit. Esta norma establece que, ante cualquier desvío en los ingresos, los gastos se ajustarán proporcionalmente para mantener el equilibrio. El objetivo es generar confianza en los mercados y reducir el riesgo país, asegurando el cumplimiento de los pagos de la deuda. El artículo clave del proyecto estipula que, a partir de 2025, el sector público deberá mantener un resultado financiero equilibrado o superavitario.
La primera reacciòn del mercado luego de este discurso fue, el índice S&P Merval subió un 1,5%, alcanzando un récord nominal, mientras que los bonos Globales aumentaron un 1%, y el riesgo país cayó a 1.379 puntos, el nivel más bajo desde mayo. Las acciones de compañías argentinas, especialmente en el sector bancario, mostraron alzas importantes, con Grupo Supervielle subiendo un 4,8%.
En cuanto a las negociaciones políticas, el Gobierno está trazando su estrategia para aprobar el Presupuesto 2025 en dos meses. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el ministro de Economía, Luis Caputo, se reunieron con José Luis Espert y Ezequiel Atauche, presidentes de las comisiones de Presupuesto en Diputados y el Senado, respectivamente, para iniciar la búsqueda de consensos. La idea es que ambas Cámaras trabajen en paralelo para agilizar el proceso y evitar modificaciones en el Senado. Aunque hay intención de no modificar el proyecto, se están abriendo conversaciones con los bloques opositores. La puesta en escena para el presupuesto es un mensaje de gobernabilidad a los mercados.
Más allá de las cuestiones políticas, se esbozan estos lineamientos en cuanto a las cuestiones macroeconómicas:
La expectativa es que no todo el 2025 se mantenga con cepo.
No se prevé eliminación de impuestos, excepto el impuesto PAIS, que será reemplazado por dos impuestos clave en términos de recaudación: el IVA Neto de Reintegros y los Impuestos a los Créditos y Débitos en Cuentas Bancarias y otras Operaciones.
Además, se proyecta un aumento de las retenciones debido a una mejora en los precios de los commodities, así como un incremento de las inversiones del 10%, impulsadas por el RIGI.
El artículo 13° de la Ley de Presupuesto autoriza ampliaciones de créditos financiados por préstamos internacionales, y el Gobierno espera aprovechar acuerdos previos.
Hay divergencias con las consultoras y la proyección de inflación del 18,3%, que contrasta con estimaciones del mercado que es de 38,4%.
En cuanto a las proyecciones, el Ministerio de Economía prevé lo siguiente:
Durante agosto, el Sector Público Nacional (SPN) registró un resultado primario de $899.660 millones y un superávit financiero de $3.531 millones, luego del pago de intereses por $896.130 millones. El superávit financiero alcanzado el mes pasado contrasta con el déficit registrado en agosto de 2023, que a precios actuales fue equivalente a casi $1.300.000 millones. En los primeros 8 meses del año, el SPN acumula un superávit primario de aproximadamente 1,5% del PIB y un superávit financiero de casi 0,4% del PIB.
Además, el saldo comercial alcanzó USD 1.963 millones el mes pasado, gracias al incremento del 14,9% en las exportaciones y la disminución del 29,8% en las importaciones. El saldo acumulado entre enero y agosto llegó a USD 14.151 millones.
De esta manera, en agosto se consolidaron los superávits gemelos, lo que fortalece la confianza de los inversores. Este logro del gobierno de Javier Milei es relevante, ya que permite evitar la emisión monetaria y asegura el pago de intereses de deuda. Sin embargo, la caída de las importaciones del 29,8% refleja un contexto recesivo, aunque se espera una mejora hacia fin de año. El superávit fiscal acumulado ya alcanza casi 1,4% del PBI, superando las metas del FMI. La consolidación de estos superávits, junto con la estabilidad cambiaria, es clave para reducir el riesgo país y mantener la confianza del mercado.
En línea con el contexto recesivo, el Producto Bruto Interno (PBI) argentino cayó un 1,7% interanual en el segundo trimestre de este año, después del retroceso de 5,2% que había anotado en el trimestre anterior. Así surge de la información oficial que difundió el Indec, que muestra que la regresión se desaceleró. Pese a eso, los números globales de los primeros seis meses del año acumularon un rojo del 3,4%.
Por otro lado, el desempleo subió en el segundo trimestre a 7,6%. Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, hay 1,7 millones de desempleados en la Argentina. En un año, se sumaron a esa condición casi 360.000 trabajadores si se proyectan los datos del organismo a todo el país. La suba es frente al 6,2% que registró el primer trimestre del año pasado, pese a que frente al primero de este año descendió.
Por último, pese a que el gobierno argentino ha cumplido con la meta fiscal, sin embargo, aún enfrenta dificultades para cumplir con la acumulación de reservas en el Banco Central. El BCRA necesita reunir hasta USD 2.000 millones adicionales antes de fin de mes. Las negociaciones sobre estos puntos continuarán en las próximas semanas.
