
Las Claves de Hoy
La cobertura electoral dispara la dolarización de ahorristas
La incertidumbre por la proximidad del escenario electoral aceleró la
demanda de divisas en la Argentina. Las personas físicas compraron un neto
de USD4.124 millones en julio, destinando USD2.916 millones al
atesoramiento personal. El monto volcado a billetes representó un salto del
45% respecto de los USD2.015 millones adquiridos el mes previo. En total,
1,7 millones de individuos compraron divisas en el mercado oficial frente a
los 1,5 millones registrados en junio. Por su parte, unos 697.000 clientes
realizaron ventas por apenas USD404 millones. La cuenta de minoristas
también sumó egresos por USD786 millones en servicios e itinerarios al
exterior y USD546 millones en giros varios. Según datos del Banco Central,
USD1.000 millones quedaron depositados en cuentas bancarias locales. Un
monto similar migró como activo al exterior y otros USD900 millones
financiaron consumos con tarjeta. En contraste, las personas jurídicas
actuaron como vendedoras netas de billetes por USD169 millones.
El Gobierno flexibiliza el tope del dólar
El tipo de cambio mayorista superó la barrera psicológica de los $1.500
tras un giro estratégico en la política económica oficial. Luego de tres
semanas de rigurosa contención, las autoridades aflojaron el techo informal
para dar mayor holgura al mercado y mitigar la presión sobre las tasas de
interés. La defensa estricta del valor anterior afectaba severamente la
liquidez e impactaba en la actividad económica. En la última rueda, la
cotización finalizó estable en $1.512. De este modo, la divisa anotó un
avance semanal de 13 pesos (0,9%) y acumuló un alza del 1,8% en el mes. No
obstante, el BCRA no abandonó del todo la regulación del mercado. La
entidad mantuvo su presencia activa mediante intervenciones en el mercado
de futuros y en bonos vinculados al dólar. Esta dinámica evidencia un
esquema de flotación más flexible pero administrado.
El Banco Central suma compras pero se desacelera el ritmo de acumulación
El Banco Central adquirió USD82 millones en la jornada del viernes. Con
este resultado, la autoridad monetaria acumula un saldo favorable de USD722
millones en el mes y alcanza los USD14.049 millones en lo que va de 2026.
Por su parte, las reservas internacionales brutas se situaron en USD49.791
millones. A pesar de este repunte, la velocidad de acumulación durante
agosto disminuyó de forma considerable en comparación con los períodos
previos. La situación expone un dilema central para el equipo económico
hacia septiembre. La contención estricta del tipo de cambio exige absorber
liquidez y presiona las tasas de interés. Por el contrario, una mayor
flexibilidad cambiaria alivia las condiciones monetarias pero pone en
riesgo la aceleración en la suma de divisas. El mercado financiero mantiene
la mirada puesta en la estrategia oficial para conciliar la estabilidad
monetaria con el fortalecimiento del balance del BCRA.
Bajan los mercados argentinos y escala el riesgo país
Los activos financieros locales cayeron impulsados por la postura más
restrictiva asumida por el titular de la Reserva Federal, Kevin Warsh,
durante el cumbre económica de Jackson Hole. El índice S&P Merval
retrocedió 0,9% y las cotizaciones de las empresas argentinas en Nueva York
operaron mayoritariamente en terreno negativo, alineadas con pérdidas de
hasta 0,5% en los principales indicadores bursátiles estadounidenses. En el
segmento soberano, los títulos públicos perdieron en promedio 0,1%,
mientras que el riesgo país trepó hasta los 512 puntos básicos debido al
incremento directo en los rendimientos de los bonos del Tesoro
norteamericano. La firmeza en el discurso de la Fed encarece el
financiamiento internacional, impulsa al dólar y ahuyenta a los inversores
hacia activos más seguros. Este contexto global adverso intensifica los
desafíos para la economía local, golpeada por la alta inflación y una
persistente dificultad para captar capitales extranjeros.
En una nota publicada en El Cronista
señalamos: “Lo más favorable sería que el riesgo país consiga primero
acercarse a 400/420 puntos y que, con la tensión electoral, eventualmente
vuelva hacia 520/550. Si no logra esa compresión previa, podría alcanzar
los 600 puntos cuando la elección esté más cerca”.
La postura firme del titular de la Fed dispara los rendimientos de los
bonos en EE.UU.
Las declaraciones del titular de la Reserva Federal, Kevin Warsh,
redefinieron las expectativas financieras globales de cara al inicio de la
semana. Durante su presentación en el simposio económico de Wyoming, el
funcionario advirtió que el organismo mantendrá un firme sesgo restrictivo
mientras la inflación subyacente no converja claramente hacia la meta del
2%. Al señalar que las condiciones financieras actuales no resultan del
todo restrictivas, Warsh dejó abierta la puerta a posibles incrementos en
las tasas de interés de referencia. La firmeza del mensaje impactó de
inmediato en la curva de deuda estadounidense, donde los rendimientos de
los bonos a dos años escalaron 14 puntos básicos, secundados por alzas de
11 y 10 puntos en los títulos a tres y cinco años, respectivamente. En
tanto, los tramos más largos a 20 y 30 años registraron un leve avance de
tres puntos básicos.
Tensión geopolítica y alza del crudo sacuden a las bolsas mundiales
Los mercados financieros internacionales caen impulsados por la tensión
militar en Medio Oriente. Fuerzas de Estados Unidos destruyeron dos
lanzadores de misiles en la isla iraní de Larak. Teherán respondió con
bombardeos a bases norteamericanas en Jordania. El conflicto disparó de
inmediato las cotizaciones del petróleo. El barril de Brent escala 5,9%
hasta alcanzar los USD91,2. El crudo WTI estadounidense sube a USD86,5 por
barril. El encarecimiento energético reactiva el temor a una mayor
inflación global. La perspectiva de tasas de interés más altas presiona a
los inversores. Los costos crediticios en Europa y Japón marcan máximos de
varios años. Los bonos del Tesoro de EE.UU. rondan un elevado 4,72%. Wall
Street
anticipa pérdidas en una sesión volátil previa a la apertura. El índice S&P
500 cede 0,30% y el Dow Jones pierde 0,28%. El tecnológico Nasdaq resiste
con una leve mejora de 0,33%. El escenario complica el panorama para la
próxima reunión de la Reserva Federal.
