
Un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) muestra que la industria textil continúa atravesando un fuerte proceso de contracción, con caídas en la producción, el empleo, la inversión y la utilización de la capacidad instalada.
Los principales puntos son los siguientes:
· En mayo, la producción textil registró una caída del 25,6% interanual, mientras que la producción industrial en general retrocedió 2,5%.
· En los primeros cinco meses de 2026, el sector acumula una contracción del 26,5%, muy por encima de la baja del 3,1% registrada por el conjunto de la industria.
· La utilización de la capacidad instalada fue de apenas 42,2%, uno de los niveles más bajos de la industria y muy por debajo del promedio general (58,4%).
· La crisis también impacta sobre el empleo y la estructura productiva:
o Cerraron 330 fábricas y talleres en los últimos 12 meses.
o Desde diciembre de 2023, el sector perdió 383 establecimientos.
o El empleo formal se redujo en 15.468 puestos respecto de abril de 2025 y acumula una pérdida de más de 25.600 empleos desde diciembre de 2023.
· La inversión en maquinaria textil cayó 28% durante el primer semestre de 2026, reflejando la menor incorporación de tecnología y la postergación de nuevos proyectos de inversión.
· En materia de comercio exterior, se observa una dinámica mixta:
o Las importaciones de prendas terminadas aumentaron 65% en volumen, incrementando la competencia para la producción local.
o En cambio, las importaciones de insumos textiles disminuyeron como consecuencia de la menor actividad industrial.
o Las exportaciones del sector crecieron 57% en valor, impulsadas principalmente por las ventas de hilados.
· A pesar del deterioro del sector, los precios de la indumentaria continúan aumentando por debajo de la inflación. En junio, el rubro “Prendas de vestir y calzado” registró una suba de 0,4% mensual y 11,9% interanual, frente a una inflación general de 1,9% mensual y 33,5% interanual.
En síntesis, la industria textil continúa enfrentando un escenario complejo, caracterizado por una fuerte caída de la producción, menor inversión, pérdida de empleo y mayor competencia de las importaciones, aunque este proceso también ha contribuido a mantener los precios de la indumentaria por debajo de la inflación general.
