
El Gobierno habilita deuda por USD5.000 millones bajo leyes de Nueva York
El Poder Ejecutivo nacional autorizó operaciones de financiamiento
internacional por hasta USD5.000 millones con prórroga de jurisdicción en
favor de los tribunales de Nueva York. La medida, oficializada en el
Boletín Oficial, busca reducir el costo del endeudamiento público mediante
préstamos en dólares garantizados parcialmente por organismos
multilaterales. Las secretarías de Hacienda y de Finanzas instrumentarán
los contratos, que incluirán la renuncia a la inmunidad de jurisdicción
ante eventuales demandas. Sin embargo, el decreto preserva el blindaje
local sobre activos estratégicos del Estado. Quedan explícitamente
excluidos de cualquier ejecución las reservas del Banco Central, los bienes
públicos, los fondos de recaudación impositiva y el patrimonio militar o
cultural. Las áreas financieras definirán los costos de colocación y
contratarán a las calificadoras de riesgo, imputando los gastos al Servicio
de la Deuda Pública.
El Tesoro busca completar la colocación de bonos en dólares clave para el
programa financiero
El Ministerio de Economía definirá mañana el nuevo menú de títulos públicos
para la última licitación de junio. La atención del mercado local está
puesta en los bonos “hard dólar”, específicamente en el Bonar 28. El
Gobierno ya adjudicó USD1.634 millones de este título y busca completar el
cupo total de USD2.000 millones. De esta manera, se licitarían los USD366
millones restantes. En las colocaciones previas del 10 y 11 de junio, se
adjudicaron USD300 millones con una tasa del 8,63%. Este rendimiento
refleja el riesgo de un vencimiento fijado para el próximo período de
Gobierno. Con esta operación, el Palacio de Hacienda apunta a cerrar el
programa financiero de USD4.000 millones en el mercado doméstico, tras
haber agotado previamente el cupo del Bonar 27 a una tasa del 5,12%. Los
fondos resultan estratégicos para Luis Caputo, quien en julio deberá
afrontar vencimientos con bonistas privados por un total de USD4.200
millones.
El Banco Central desacelera el ritmo de compras de divisas tras el fin de
la cosecha gruesa
El Banco Central sumó ayer USD50 millones de dólares a sus arcas,
repitiendo la modesta cifra registrada el viernes pasado. La autoridad
monetaria conducida por Santiago Bausili experimenta una marcada
desaceleración en el mercado de cambios debido a la menor oferta del agro y
la suba del dólar. Con este resultado, la entidad acumula compras por
USD1.156 millones en junio, un monto visiblemente inferior a los más de
USD2.500 millones adquiridos mensualmente en abril y mayo. A pesar de este
freno, el organismo acumula un saldo positivo de USd10.907 millones en lo
que va del año. Las reservas brutas internacionales cerraron en USD47.507
millones y no se verían afectadas por los vencimientos de deuda del próximo
9 de julio. Esto se debe a que el Gobierno habilitó por decreto un
financiamiento alternativo con entidades internacionales de hasta USD5.000
millones, protegiendo así las tenencias de la entidad.
En una nota publicada en Perfil
señalamos: “Los bonos soberanos aún tienen margen para seguir recuperándose
gracias al proceso de desinflación y a la caída de las tasas de interés.
Los bonos van a seguir creciendo de la mano de una inflación que esperamos
que siga bajando. El mercado internacional observa una mejora significativa
de los fundamentos macroeconómicos argentinos, impulsada por el superávit
fiscal, la recuperación de la balanza comercial, la acumulación de reservas
y el cumplimiento de metas acordadas con el FMI. Venimos de meses
complicados, pero esperamos que durante el segundo semestre la inflación se
ubique por debajo del 2%”.
El efecto MSCI derrumba los ADR argentinos tras mantener la etiqueta de
standalone
Los papeles de empresas argentinas en Wall Street sufrieron un duro castigo
y se desplomaron hasta 9% en la primera rueda bursátil tras el feriado en
Estados Unidos. La fuerte caída responde a la decisión de MSCI de mantener
al país en la categoría de mercado independiente o “standalone”, la
calificación más baja del índice financiero global que bloquea la llegada
de grandes fondos de inversión internacionales. El pesimismo local
coincidió con un contexto externo adverso debido al retroceso del Nasdaq y
el S&P 500, arrastrando al Merval a una baja del 3,1% en dólares. Los
inversores centran su atención hoy en un nuevo reporte que podría incluir
al país en una revisión anual para el período 2027-2028, lo que
representaría un respaldo oficial al plan de normalización macroeconómica a
pesar de la vigencia del cepo cambiario. En contraste con la renta
variable, los bonos soberanos resistieron la tendencia con subas leves
encabezadas por el GD46, mientras que el riesgo país retrocedió a 421
puntos básicos.
Wall Street se desploma por el freno tecnológico y el temor a la Fed
El pánico se apodera de los mercados globales ante el temor de una burbuja
en el sector tecnológico. La postura firme de la Reserva Federal contra la
inflación desató una ola de ventas masivas este martes. En Nueva York, las
acciones de las firmas de tecnología lideran las pérdidas; el Nasdaq
retrocede un 2,68% y el S&P 500 cae un 1,35% antes de la apertura oficial.
Las empresas de microchips, que arrastraban ganancias récord, sufren el
mayor impacto. Paralelamente, los precios del crudo Brent y WTI operan
estables en torno a los USD77 y USD73 dólares, tras haber tocado mínimos de
tres meses por una mayor normalización del suministro marítimo. Sin
embargo, la atención de los operadores se desplaza hacia la política
monetaria estricta de Kevin Warsh. Las alertas por la inflación y un
posible endurecimiento de las tasas dispararon el rendimiento de los bonos
del Tesoro a dos años al 4,18%, su nivel más alto en 16 meses, hundiendo el
optimismo de los inversores.

It seems like a lot of moving parts with the debt and bond sales. I’m curious to see how the performance of the GD46 will hold up against this new financing.