
La consultora Abeceb estima que las exportaciones argentinas treparán este año a US$ 94.400 millones, anotando un despliegue interanual de 8,4%, y superando el récord histórico en dólares de ventas externas registrado en 2022 (US$ 88.446 millones).
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Junto con un saldo comercial cercano a los U$S 16.000 millones, 2026 dejaría además de un nuevo récord, nuevos protagonistas ganando participación: Neuquén, Chubut, San Juan y Santa Cruz, con las producciones de Vaca Muerta, oro, litio y pesca.
El dato confirma —en palabras de la consultora— una “segunda generación de máximos exportadores” apoyada ya no solo en el complejo agroindustrial, sino en una matriz productiva más diversificada.
Como advertencia repetida -la misma que asola históricamente a la producción agroindustrial de la región pampeana- es la necesidad de no olvidarse de los cuellos de botella físicos.
Récord nominal, matiz en términos de PBI
El número absoluto supera al pico previo, pero el peso relativo de las exportaciones sobre el producto sería menor: 12,5% proyectado para 2026 frente al 14,6% que representaron en 2022. La diferencia refleja una economía hoy de mayor tamaño medida en dólares y, en consecuencia, una intensidad exportadora todavía por debajo del registro de hace cuatro años.
“Lo más importante es que este récord muestra una recomposición geográfica que refleja el cambio de matriz productiva y pone a nuevas provincias a jugar en el tablero del comercio global”, destacó Natacha Izquierdo, directora de Operaciones de Abeceb.
La ejecutiva atribuyó la dinámica a “una conjugación virtuosa” entre una geopolítica que prioriza el acceso a energía y minería y un proceso interno de inversiones favorecido por el RIGI, la Ley de Glaciares y una macro más estable.
Asimismo, la consultora identifica un desplazamiento parcial de la histórica preeminencia pampeana en la estructura del comercio exterior, con las jurisdicciones vinculadas a hidrocarburos no convencionales y minería como las grandes ganadoras en participación.
Neuquén, caso testigo
Neuquén lidera el avance con un incremento estimado de 1,5 puntos porcentuales en su participación respecto del promedio 2022-2025, hasta alcanzar el 6% del total exportado.
La maduración de Vaca Muerta y la expansión sostenida del shale oil y el shale gas la consolidan como exportador neto de hidrocarburos.
El despliegue, nuevamente, tiene un condicionante explícito: el avance de los proyectos de infraestructura de evacuación —oleoductos y GNL.
El podio del dinamismo
Chubut suma 1,2 puntos porcentuales (pp) de participación y se ubica en el 5,2% del total. Al aporte de los hidrocarburos convencionales se le agrega una mejora del sector pesquero, traccionada por mayores volúmenes de captura y precios internacionales firmes en langostino y merluza.
San Juan incrementa 1 punto y alcanza el 2,9% del total, capitalizando el ciclo expansivo del oro con cotizaciones en máximos históricos. En tanto, Santa Cruz aporta 0,7 puntos al total y refuerza su perfil minero —oro y plata— complementado por la producción de petróleo.
En el NOA, Catamarca (+0,2 pp) y Jujuy (+0,3 pp) ganan terreno por la entrada en operación de nuevos proyectos de litio y por la mejora de precios relativos. La actividad agroindustrial regional —tabaco, azúcar, frutas y hortalizas— complementa el perfil de economías que históricamente dependieron de un único motor.
La pampeana sigue traccionando
Pese a la mayor participación relativa de las provincias extractivas, la región pampeana continúa siendo el principal motor exportador del país, con un crecimiento proyectado del 6,9% en 2026.
Abeceb lo atribuye a una cosecha récord de granos y subproductos, la recuperación de los rindes tras la sequía, la normalización de la liquidación tras la unificación cambiaria y la firmeza de la demanda internacional, particularmente desde China y el sudeste asiático.
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El tercer vector
La diversificación incorpora un componente no tradicional. La economía del conocimiento ya integra los cinco principales complejos exportadores del país, con ventas externas que superan los US$ 10.000 millones anuales. Su relevancia, señala la consultora, no se limita al monto: aporta divisas con baja dependencia logística, alta intensidad de talento y encadenamientos transversales con el resto de la economía.
En el mapa que dibuja la consultora, los servicios basados en conocimiento consolidan un tercer vector junto al agro, la energía y la minería, con escala, estabilidad relativa y potencial de crecimiento sin requerir grandes volúmenes físicos de producción.
Cambio cualitativo, escenario condicionado
“2026 no solo marcaría un récord nominal, sino que consolidaría un cambio cualitativo en la composición de las exportaciones argentinas”, subrayó Izquierdo. “A la fortaleza tradicional del agro se suma con peso creciente el aporte de Vaca Muerta, la minería metalífera y el litio. Esta diversificación reduce la vulnerabilidad histórica del sector externo a los ciclos climáticos y de precios agrícolas, y abre la puerta a un sendero de crecimiento exportador estructuralmente más sólido, siempre que se sostengan las condiciones macro y se materialicen las inversiones comprometidas”.
La salvedad la introdujo la propia consultora. Resta la pregunta menos divulgada del informe: ¿Estarán la infraestructura de evacuación —oleoductos, terminales de GNL, capacidad ferroviaria, logística minera y portuaria— y el régimen regulatorio en condiciones de absorber el volumen que las proyecciones anticipan, o el cuello de botella físico volverá a fijar el techo real del nuevo mapa exportador?
