*El petróleo alcanza máximos históricos por la tensión en Ormuz*

El precio del crudo registró este jueves una escalada crítica en Asia tras
las declaraciones de la Casa Blanca sobre un bloqueo prolongado en el
estrecho de Ormuz. El barril de Brent lideró las subas con un salto inicial
del 7%, tocando los USD126,41, su valor más alto en los últimos cuatro años
y desde el inicio del conflicto en Medio Oriente. Por su parte, el crudo
WTI también mostró una tendencia alcista al posicionarse por encima de los
USD110. Esta inestabilidad responde directamente a la parálisis de una vía
estratégica por donde circula el 20% del petróleo mundial. El presidente
Donald Trump calificó el cerco naval como una medida más efectiva que los
bombardeos para “asfixiar” la economía iraní. Según el mandatario, la
presión en los puertos persistirá durante meses hasta forzar un nuevo
acuerdo nuclear. La incertidumbre sobre la reapertura del paso clave
mantiene a los inversores en alerta máxima y consolida los precios en
niveles récord. Las tensiones geopolíticas entre Washington y Teherán
continúan presionando la oferta global de energía sin señales de una
resolución inmediata en el corto plazo.

*El dólar mayorista perforó los $1.400 en una jornada de calma*

El mercado cambiario registró este miércoles un retroceso del dólar oficial
mayorista, que cerró en $1.394. Esta corrección técnica refuerza el
escenario de estabilidad que el Banco Central busca consolidar en la plaza
financiera. Actualmente, la cotización se mantiene un 21% por debajo del
techo de las bandas oficiales, fijado en $1.703,2. En el ámbito de los
dólares financieros, el MEP operó en $1.435,6 y el CCL se ubicó cerca de
los $1.498. La brecha cambiaria continúa en niveles acotados mientras los
inversores perciben un dólar contenido a corto plazo. A pesar de ligeras
oscilaciones diarias, la tendencia acumulada del año sigue siendo
descendente para todas las variantes de la divisa. Los contratos de futuros
también reflejan expectativas moderadas y una menor volatilidad proyectada.
Esta dinámica sugiere un reacomodamiento saludable dentro de un esquema de
control monetario estricto. La estabilidad actual aleja las presiones
devaluatorias y brinda previsibilidad a los operadores. El BCRA logra, por
ahora, mantener el tipo de cambio lejos de los niveles de estrés máximo
definidos por su propio esquema de bandas.

En una nota de *Infobae*

comentamos:* “La City porteña se mantiene atenta a la capacidad de
absorción de liquidez del Gobierno. El clima de cautela domina los
movimientos previos al cierre de los contratos mensuales”.*

*Reservas en baja*

Las reservas brutas del Banco Central sufrieron un recorte de USD667
millones, situándose en USD45.211 millones, a pesar de que la entidad logró
comprar USD76 millones en el mercado oficial. Analistas atribuyen esta
caída a movimientos de cierre de mes, pagos de deuda y ajustes de cartera,
descartando una crisis estructural. En lo que va del 2026, la autoridad
monetaria ya acumula compras por casi USD7.000 millones, alcanzando el 70%
de su meta anual. El flujo de divisas se apoya en una cosecha récord, con
más de 6.000 camiones diarios arribando a las terminales del Gran Rosario.
La soja tardía lidera este ingreso de dólares, mientras la Bolsa de
Comercio de Rosario proyecta una campaña histórica de 160 millones de
toneladas. Por otro lado, el Tesoro Nacional logró un rollover del 102,2%
en su última licitación, absorbiendo excedentes de liquidez en pesos. Esta
combinación de disciplina fiscal y fuerte oferta agroexportadora sostiene
la calma financiera. El mercado anticipa que el ingreso de divisas se
intensificará durante las próximas semanas por el pico estacional de la
cosecha gruesa. La estrategia oficial sigue centrada en el saneamiento del
balance y la contención de la base monetaria.

*El impacto de la Fed y el petróleo golpea a las acciones argentinas*

Los mercados financieros vivieron una jornada inestable tras la decisión de
la Reserva Federal de Estados Unidos de mantener las tasas de interés,
descartando bajas inmediatas ante el conflicto en Irán. Esta medida, sumada
al encarecimiento del crudo, provocó resultados mixtos para los activos
locales, con caídas generalizadas en las acciones pero un leve respiro para
la deuda soberana. Los bonos globales subieron hasta un 0,5%, permitiendo
que el riesgo país descendiera a los 573 puntos. Sin embargo, el índice S&P
Merval retrocedió un 0,8% en dólares. En Wall Street, los ADR argentinos
mostraron un sesgo negativo, con la única excepción de las firmas
energéticas que se beneficiaron por la disparada del petróleo. Los
principales indicadores de Nueva York reflejaron esta incertidumbre con
cierres mayoritariamente a la baja, mientras los inversores asimilan un
escenario de tasas altas prolongadas. La combinación de tensiones bélicas y
política monetaria restrictiva mantiene bajo presión a las economías
emergentes. En Buenos Aires, el volumen operativo se mantuvo cauteloso a la
espera de nuevas señales internacionales.

*El BCRA asegura que la economía inició una recuperación gradual*

El titular del Banco Central, Santiago Bausili, afirmó que los indicadores
críticos de mora, inflación y volatilidad financiera ya superaron sus
niveles máximos. Según el funcionario, el sistema crediticio atraviesa una
fase de normalización tras un proceso de aprendizaje donde la inflación
dejó de licuar las deudas. Aunque la morosidad registró picos en el primer
trimestre, las autoridades observan ahora una reactivación firme impulsada
por la estabilidad cambiaria y el anclaje de expectativas. Bausili minimizó
los recientes saltos en el índice de precios, atribuyéndolos a factores
estacionales en educación y ajustes tarifarios que comenzarían a
revertirse. Además, destacó que el saneamiento del balance del BCRA
permitirá presentar este año el patrimonio neto más sólido de la última
década. El Gobierno confía en que la caída de las tasas permitirá a
empresas y hogares retomar planes de inversión a largo plazo. Esta mejora
en los balances contables refuerza la narrativa oficial sobre el éxito del
programa económico. Los datos de alta frecuencia de abril ya mostrarían una
desaceleración en rubros sensibles como alimentos. El mensaje central
sintoniza con la visión presidencial de que la etapa más dura de la crisis
ya quedó atrás.

*Inflación de abril: desaceleración moderada*

Tras el pico inflacionario de marzo, los precios minoristas iniciaron un
camino descendente y se ubican actualmente por debajo del 3,4%. El mercado
estima que el dato final de abril oscilará cerca del 3%, beneficiado por la
estabilidad en el precio de la carne y el retroceso estacional en frutas y
verduras. Un factor determinante para este alivio fue el congelamiento de
combustibles por 45 días dispuesto por YPF, que neutralizó el impacto local
de la crisis en Medio Oriente. Esta tregua tarifaria compensó la inercia de
otros rubros y evitó una nueva disparada en la cadena de costos logísticos.
La ausencia de ajustes en las naftas durante el mes funcionó como un ancla
clave para las mediciones de alta frecuencia. El mercado observa ahora si
esta tendencia a la baja es sostenible ante la persistente presión de los
precios regulados. Por el momento, la desaceleración del IPC brinda un
respiro al consumo interno tras meses de incremento.

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