
En tres semanas comenzará a regir el acuerdo tras casi 20 años de negociación, conectando mercados que superan los 700 millones de personas y un PBI conjunto de más de US$22 billones, con el objetivo de reducir aranceles y facilitar el comercio, aunque en esta primera etapa entra en vigencia únicamente el acuerdo interino comercial, mientras Europa continúa debatiendo la aprobación del tratado completo.
Un punto clave es que los aranceles no son el principal filtro de acceso, sino que pasan a ser determinantes las normas sanitarias, técnicas y ambientales, lo que implica mayores exigencias en certificaciones, trazabilidad y etiquetado, representando costos relevantes especialmente para PyMEs.
En este contexto, cobran especial importancia dos regulaciones que cambian las reglas de juego: el CBAM, que penaliza productos con alta huella de carbono, y el EUDR, que exige demostrar que ciertos bienes no provienen de zonas deforestadas, transformando la sustentabilidad en un requisito obligatorio y no en un diferencial.
La apertura comercial será gradual y no inmediata, ya que la Unión Europea eliminará aranceles para el 92% de las exportaciones del Mercosur y otorgará beneficios al 7,5% restante, pero con plazos que en algunos sectores pueden extenderse hasta 15 años, lo que convierte al acuerdo en un proceso que favorece a quienes se anticipan.
Otro aspecto central son los cupos de importación, donde en muchos casos rige el criterio de “primero en llegar, primero en acceder”, especialmente en productos como vehículos, alimentos y ciertos bienes industriales, lo que hace que la velocidad de ejecución sea tan importante como la competitividad.
Para aprovechar el acuerdo, es clave que tanto exportadores como importadores analicen en detalle sus posiciones arancelarias dentro del acuerdo interino, identifiquen los aranceles iniciales y los plazos de desgravación, y revisen los anexos específicos para evitar errores de interpretación.
En conclusión, el acuerdo abre oportunidades concretas pero también plantea nuevos desafíos, donde la preparación, el cumplimiento normativo y la rapidez en la ejecución serán factores determinantes para capturar beneficios y no quedar fuera del mercado.
